Bambrilla llama a la CONFER «a la conversión de las estructuras»

Brambilla llama a la CONFER «a la conversión de las relaciones y de las estructuras»

Los religiosos españoles comienzan su asamblea general bajo el signo de la sinodalidad

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Simona Brambilla durante su mensaje a los religiosos.
Simona Brambilla durante su mensaje a los religiosos. Foto: YouTube CONFER.

Este martes ha comenzado en Madrid una nueva asamblea general de la CONFER bajo el título Todos, todos, todos. Kairós sinodal. Tras una Eucaristía presidida por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, y una ceremonia de apertura presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, los religiosos han podido escuchar el saludo de Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, que ha hecho un llamamiento «a la conversión de las relaciones y de las estructuras». 

Brambilla ha recordado «la conversión a diferentes niveles que este camino sinodal nos propone como Iglesia y, a nosotros, como vida consagrada». También ha señalado que «sin duda, la oración es la base y el motor de este movimiento de conversión a todos los niveles». Ha incluido aquí «la conversión personal», pero también «la conversión de las relaciones, de las estructuras y de las dinámicas a diversos niveles». 

El cardenal Cobo presidió la Eucaristía al comienzo de la asamblea. Foto: CONFER.
El cardenal Cobo presidió la Eucaristía al comienzo de la asamblea. Foto: CONFER.

«La oración es precisamente como una puerta. Une nuestras fragilidades, abiertas a recibir, con la fuerza de Dios, abierta a entregarse por completo», ha añadido. Y ha señalado a los consagrados y consagradas la llamada «a ser profecía de paz en este mundo demasiado marcado por la violencia, por las cadenas del mal». 

Caminar juntos 

La prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada ha pedido así a los religiosos «caminar juntos», ser gente «que camina unida, que se mueve, en la esperanza de un pueblo de resucitados, en el camino de la paz». Todo ello partiendo de la oración auténtica, «que nos devuelve a nuestro lugar como personas frágiles y débiles». Pero, al mismo tiempo, «abre verdaderamente posibilidades inauditas donde el poder de Dios se une y resucita todo lo que es frágil, lo que es débil, pero que está abierto a la luz». 

Un momento de la inauguración. Foto: CONFER.
Un momento de la inauguración. Foto: CONFER.

Por su parte, Jesús Díaz Sariego y Cinta Bayo, presidente y vicepresidenta de la CONFER, han destacado en la apertura de la asamblea que «estamos viviendo un tiempo eclesial lleno de oportunidades». En él, «la escasez no es sin más sinónimo de abandono o desintegración, sino que saca a flote la levadura que quiere fermentar, el grano de trigo que quiere crecer y dar fruto». 

Por otro lado, «la sinodalidad no es solamente una palabra bonita», han recalcado. «Es también un examen de conciencia para nosotros como consagrados, un signo de nuestro tiempo por el que la Iglesia está viviendo un Kairós sinodal». Por eso, «estamos llamados a hacer de la sinodalidad algo real, concreto y cotidiano. Algo que se traduzca en relaciones más abiertas, en espacios donde también lo diferente, lo incómodo o lo no previsto tengan cabida».