Fito Robles (Siloé): «Somos un puente que ayudará a conectar. Lo importante es el Papa» - Alfa y Omega

Fito Robles (Siloé): «Somos un puente que ayudará a conectar. Lo importante es el Papa»

Este grupo musical será uno de los que canten en la vigilia de jóvenes. Para Fito Robles, su vocalista, «se trata de una generación sin prejuicios» para la fe

Cristina Sánchez Aguilar
El grupo Siloé
Foto: Europa Press / Ricardo Rubio.

—¿Qué hace diferente su actuación en la vigilia de jóvenes de otras?
—Lo primero, y más especial, es que se trata del primer concierto que damos en el que no nos vienen a ver a nosotros. Lo más importante es la llegada del Papa y la palabra que nos pueda dar. Nosotros vivimos normalmente nuestra vocación musical al servicio de la gente que nos viene a ver; pero en este caso la ponemos al servicio de algo todavía más grande. Además, no se va a volver a repetir nunca.

—Es algo histórico…
—Claro. Llevamos diez años de carrera y muchos de los conciertos que hemos hecho en nuestra vida se repiten. Al final, vuelves a visitar Madrid, Nueva York o Santiago de Chile; pero esto no se va a volver a repetir. Es muy bonito.

—¿Cómo llegó esta propuesta y cómo reaccionaron?
—A mí se me cayó el móvil de las manos, literalmente [risas]. Me llamó Pablo Cebrián, el director del evento, que además produjo nuestro último álbum, Santa Trinidad. Nosotros quedamos encantados de estar al servicio de que todo salga bien y de que la gente salga contenta.

—Esta no es una cita cualquiera: mezcla música, testimonios y oración. ¿Cómo encaja Siloé en un evento así?
—Ni lo sabemos. No voy a decir que estamos perdidos, pero sí lo estamos viviendo de alguna manera de la mano de la providencia. No tenemos un conocimiento exacto de cómo va a ir el evento, así que lo llevamos con mucha expectación y queriendo disfrutar del momento cuando llegue, sin mucha pretensión. Creo que esa es de las cosas más bonitas: poder vivir las cosas sin pretensiones, sin preocupaciones, metidos en el presente.

Disco de oro y platino

1,4 millones de oyentes mensuales en Spotify avalan la labor de este grupo de Valladolid que nació en 2016 y ya tiene un Disco de Oro y otro de Platino

—Van a tocar delante de miles de jóvenes. Algunos conocen vuestra música, otros no. ¿Qué les gustaría que se llevaran de su actuación?
—Al final, nosotros con la música somos un puente que ayuda a conectar, en este caso, a los jóvenes con el Papa, a que sientan que somos todos uno. Queremos que perciban que no hay un escenario, que no está ahí un grupo tocando sin más, sino que ellos forman parte de todo ese puente con el Santo Padre. Ojalá sea el encuentro más profundo que hayan vivido en su vida, pero no por nosotros. Somos los comentarios del chef, ni siquiera somos la comida. La comida es Jesucristo y lo que la gente quiera compartir.

—Se habla mucho en la sociedad últimamente del llamado giro católico, de la vuelta a la espiritualidad y a la fe. ¿Percibe esta inquietud también en los jóvenes?
—Creo que es una generación sin prejuicios para estas cosas, muy preparada para comunicarse. El ansia del ser humano por conectar con Dios, por responder a ciertas preguntas de su existencia, siempre ha estado. Si lo que está ocurriendo ahora tiene un poso de verdad, el tiempo lo pondrá en su sitio.

—¿Cómo podría la Iglesia más institucional facilitar este acercamiento?
—La Iglesia depende del Espíritu Santo y no podría dar yo ningún consejo, pero sí veo cosas que se están haciendo bien. Esta visita del Papa no es casualidad, y estos encuentros de los jóvenes deberían proliferar mucho más, no solo con el Papa, sino entre ellos. El contacto del ser humano con otro ser humano es lo que puede salvar al joven, y al no tan joven, de caer en aquello a lo que nos aboca la sociedad. León XIV, con la nueva encíclica, lo ha dejado bastante claro. Y antes de la Pascua nos pidió ver que detrás de cada rostro hay una historia. Por eso tienen que proliferar los encuentros reales, de tú a tú. Y por eso lo revientan los festivales de música, porque el joven en el fondo está ávido de tener experiencias reales con otros jóvenes.

—En este sentido, la música y el arte en general son un vehículo de comunicación muy potente.
—El arte es la experiencia más cercana a la faceta creadora de Dios que el ser humano puede llevar a cabo. En realidad, el artista no es más que un mero copiota de la creación. Por eso el arte —y los conciertos— se convierten en algo prácticamente sagrado.