La Iglesia en España ya tiene nueva hoja de ruta pastoral para el cuatrienio 2026-2030. Bajo el lema Poneos en camino (Lc 10, 3), la Conferencia Episcopal Española ha publicado las líneas pastorales que orientarán la acción evangelizadora de sus comisiones y organismos durante los próximos años. El texto se presenta como una invitación a renovar el impulso misionero de la Iglesia en un contexto social y cultural cambiante. Coincide además con el 60 aniversario de la CEE y la visita del Papa León XIV.
Las nuevas líneas pastorales nacen con una clara inspiración evangélica y sinodal. El título, tomado del Evangelio de san Lucas, refleja el deseo de una Iglesia «en salida», capaz de anunciar el Evangelio en medio de la sociedad actual. El texto se define a sí mismo como un documento «inconcluso» y abierto a las orientaciones del Santo Padre, especialmente tras su viaje apostólico a España, ya que se considera que en esos días propondrá también líneas de trabajo y claves pastorales que se podrían incorporar.
Uno de los grandes acentos del texto es la prioridad del anuncio de Jesucristo. La CEE considera que el principal reto pastoral sigue siendo la evangelización de la sociedad española actual. Por ello, el documento insiste en reforzar el «primer anuncio», los itinerarios kerigmáticos y el catecumenado de niños, jóvenes y adultos. En este sentido, la Comisión Episcopal para la Evangelización propone superar una visión meramente doctrinal de la catequesis y promover auténticos procesos de conversión, despertar a la fe, acompañamiento y discipulado. Para acoger a las personas inicialmente evangelizadas, las líneas pastorales subrayan también la necesidad de formar comunidades cristianas vivas, capaces de acompañar a las personas y ayudarlas a integrarse en la vida eclesial.
Otro de los grandes capítulos del documento está dedicado a la pastoral juvenil. La Subcomisión Episcopal para la Juventud e Infancia apuesta por «reubicar la evangelización en el centro» de la misma. Se insiste especialmente en el acompañamiento personal, la creación de comunidades juveniles misioneras y el fortalecimiento de la cultura vocacional. La pregunta «¿para quién soy?» aparece como clave para ayudar a los jóvenes a descubrir la vida como llamada y misión. Entre las iniciativas previstas destacan encuentros nacionales, la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl 2027 y nuevas propuestas de diálogo entre fe y cultura a través de la música, el arte y otras expresiones culturales.
Sinodal y corresponsable
La sinodalidad, como estilo, es transversal a todo el documento. Las líneas pastorales recogen explícitamente las orientaciones del reciente Sínodo de los Obispos y proponen aplicar una metodología basada en la escucha, el discernimiento y la corresponsabilidad. La CEE quiere fomentar un estilo de trabajo basado en la escucha y el diálogo para el discernimiento, en el que participen no solo los obispos, sino también laicos, sacerdotes y religiosos. El método de la conversación en el Espíritu se propone como instrumento habitual de trabajo en las asambleas y reuniones eclesiales. El documento recuerda además que la sinodalidad no es un fin en sí misma, sino un camino al servicio de la comunión y de la misión evangelizadora de la Iglesia.
El diálogo ocupa también un lugar destacado. En una sociedad plural como la nuestra, la Iglesia abre sus puertas para entrar en un diálogo sincero y enriquecedor con otras confesiones cristianas, con los miembros de otras religiones, así como con la cultura. Este diálogo procurará un «intercambio de dones» que ayudará a edificar la comunión y apreciar la acción del Espíritu en el corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Por ello, el documento anima a reforzar el diálogo entre fe y cultura, promover la presencia cristiana en el ámbito universitario y acompañar a artistas y creadores. Además, las líneas pastorales abordan cuestiones emergentes como la inteligencia artificial o el transhumanismo, invitando a reflexionar sobre sus consecuencias educativas y antropológicas desde la visión cristiana de la persona.
Migrantes, misión, compromiso
La acogida e integración de las personas migrantes cobran un papel destacado en las líneas pastorales. No se trata solo de entender a los migrantes como «objeto» de la tarea de la Iglesia, sino como «sujetos» y protagonistas del hoy de la Iglesia española, que se ve enriquecida con la presencia de tantas personas que aportan la riqueza de su experiencia fe inculturada en sus propios contextos.
Por su parte, la Comisión Episcopal para las Misiones plantea reforzar la formación misionera, promover experiencias de evangelización para jóvenes y difundir testimonios de misioneros. Al mismo tiempo, se insiste en la necesidad de una presencia cristiana coherente en la vida pública y en la promoción de la doctrina social de la Iglesia.
Más que un simple plan organizativo, Poneos en camino quiere ser una llamada espiritual y pastoral dirigida a toda la Iglesia en España. Propone una Iglesia cercana, misionera, dialogante y abierta al mundo, consciente de los desafíos actuales, pero también de las oportunidades para anunciar el Evangelio. La clave que recorre todas sus páginas es clara: caminar juntos para evangelizar mejor.