Cardenal José Cobo en la parroquia San Pablo VI: «Una vela da luz a costa de consumirse»
La parroquia San Pablo VI de Tres Cantos recibió la visita de arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, que presidió la celebración eucarística del V Domingo de Pascua, en la que bautizó a un adulto y confirmó a diez.
La parroquia San Pablo VI de Tres Cantos recibió la visita de arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, que presidió la celebración eucarística del V Domingo de Pascua, en la que bautizó a un adulto y confirmó a diez.
Luz de Cristo
En su homilía, el cardenal destacó el paso adelante dado por quienes han sido confirmados y bautizado. A los presentes en la celebración les hizo ver la importancia de la vela recibida en el Bautismo, en la que se recibe la luz de Cristo, no sólo como un gesto bonito, sino signo de que nuestra vida «desde aquel momento queda iluminada en Cristo y arropada por una nueva familia». Un ser cristiano que da un paso más en la confirmación, con el que «nos comprometemos a avivar esa llama y aportar nosotros ahora esa luz».
Una vela bautismal que «soy yo, la luz es la de Jesús que nos ha dado, pero ahora soy yo el que se transforma en vela», subrayando que «nuestra comunidad es la que nos hace portadores de la luz de Jesús». Junto con ello, ser piedras vivas. En ese sentido, en una parroquia que está empeñada en construir el templo parroquial, el arzobispo enfatizó que «no tendremos templo si no tenemos piedras vivas». Puso como ejemplo que «ya podemos tener una catedral preciosa, que, si no hay piedras vivas, si no hay portadores de luz, es un museo».
«El templo sois cada uno de vosotros», destacó el cardenal Cobo. Somos templo cuando «nos convertimos en la luz de Cristo». Desde ahí afirmó que «aquí venimos a reforzar la luz cada domingo, pero tenemos todo un barrio que alumbrar, todo un barrio al que llevar la luz». Eso porque «el templo no es un lugar para encerrarnos, es el lugar de la comunidad donde se ilumina la luz para cogerla aquí e ir toda la semana con esa luz encendida, sabiendo que el cirio somos nosotros».
Dejarse consumir
A todos les invitó a preguntarse «¿Qué ha pasado con la llama de nuestro bautismo? ¿Qué ha pasado con la llama de la confirmación? ¿Cómo estamos nosotros dejándonos consumir?» Eso porque «una vela siempre da luz a costa de consumirse», lo que lleva a preguntarse «cómo nos estamos desgastando, cómo nos estamos consumiendo cada día para que esa luz que se nos ha dado en la confirmación, que se iluminó en el bautismo, siga iluminando».
La fórmula para ello es Jesús, que en el evangelio del V Domingo de Pascua nos dice: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». La fórmula, según el arzobispo, es «entender y entrar en un diálogo con Jesús», en el que nos dice quién es. En un diálogo de amistad, que nos lleva a preguntar a Jesús: «¿Tú qué quieres de mí?» Una respuesta a la que ha ayudado la catequesis, en la que se aprende «cómo habla Dios y cómo entrar en el corazón de Jesús». Y también entender que «necesitamos a la parroquia y a la Iglesia para seguir este diálogo con Jesús».
Ser cristianos en comunidad
Una llama que, si se apaga, «tenemos una comunidad de piedras vivas que es la que vuelve a encender la llama». El cardenal insistió en que «un cristiano solo no vale para nada, porque en cuanto se apague la llama, dónde la enciende, sino de la vida comunitaria». El cardenal dijo que hoy Dios actúa a través de su amor y nos dice: «aquí estoy, hagas lo que hagas en la vida». Desde ahí insistió en que «sois cada uno lugares y llamas de la luz de Cristo y que estáis llamados a iluminar a nuestra gente, a venir aquí y gastar la vida, a seguir encendiendo velas».
Jesús cuenta con todos para seguir encendiendo velas, «no sobra nadie, ni el más pequeño». Eso porque «Jesús ha encendido en vosotros su luz y vosotros hoy os transformáis en lugar que porta la luz de Jesús. Sois consagrados, personas sagradas, porque portáis al mismo Jesucristo», subrayó el cardenal Cobo. El arzobispo agradeció a la comunidad parroquial de San Pablo VI porque «sois una comunidad que genera vida y que abrazáis». A todos llamó a «saborear en esta Pascua que Jesús es el camino, la verdad y la vida y que se fía de nosotros para seguir dando luz en este rincón del mundo».