El Papa llama a «renovar el fuego de la vocación misionera» a los castellanos
Envió una carta a la Asamblea Eclesial de Iglesia en Castilla que leyó Luis Argüello y en la que pidió avanzar juntos en el compromiso de la evangelización
El Papa León XIV ha enviado un mensaje a la Asamblea Eclesial de Iglesia en Castilla en el que anima a sus participantes «a ser uno en Cristo, para renovar el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en el compromiso de la evangelización». El texto fue leído por el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, durante la inauguración del encuentro que arrancó el viernes en Ávila.
El mensaje pontificio, remitido a través de la Nunciatura Apostólica, incluyó también la bendición apostólica impartida «de corazón» y «extensiva a sus familias y demás seres queridos».
Avanzar «juntos»
Durante su intervención en el Colegio Diocesano Asunción de Nuestra Señora, Argüello destacó la «experiencia de un largo trabajo» que ha permitido a las nueve diócesis de Castilla avanzar «juntos» en ámbitos como la catequesis, la educación, la pastoral juvenil, los seminarios o la acción de Cáritas. «Y nos alegra mucho», añadió, «que este fruto del trabajo de años pueda ser ahora acogido dentro de lo que es la experiencia sinodal».

«Es en esta corriente donde nos situamos», afirmó el prelado vallisoletano, aludiendo tanto al Concilio Vaticano II como a las nuevas orientaciones pastorales de la Conferencia Episcopal: «poneos en camino». En esa línea, subrayó que todo el proceso «nos lleva a la Palabra y, desde la Palabra, volvemos a los textos para una mirada más profunda y, sobre todo, volvemos a nuestro corazón y nuestras manos para, desde ahí, avanzar y vivir la experiencia de ser renovados para la misión».
«Los santos de la puerta de al lado»
Argüello también apeló al testimonio concreto de los creyentes: «los santos de la puerta de al lado, que reconocemos en el caminar de nuestra vida», junto a «los empobrecidos» y «los rostros que claman», deben impulsar una Iglesia que «lleve el amor misericordioso del Señor a los más frágiles».

Por su parte, el obispo de Ávila, Jesús Rico García, calificó la Asamblea como un «hito único» y un «momento culminante» tras años de trabajo. «Hemos mirado de frente los profundos cambios sociales y religiosos que vivimos», señaló, y «nos hemos preguntado, con humildad y confianza, qué nos pide el Señor en este momento concreto de la historia».
La jornada inaugural concluyó con una vigilia en la iglesia de San Pedro Apóstol, dando inicio a varios días de trabajo.