El Papa de Hipona - Alfa y Omega

Dentro de tres semanas, el Papa que se presentó al mundo como «hijo de Agustín» visitará Hipona, la ciudad del santo de la razón, de la gracia y de la amistad. Robert Prevost, viajero por casi medio centenar de países durante su etapa de prior general, estuvo ya dos veces en la actual Annaba (Argelia), la ciudad portuaria fundada en el año 1295 a. C. que ganó esplendor como colonia fenicia, en parte como escala entre Tiro y Tartessos, en el suroeste de España. 

El Papa viajó por primera vez a Hipona en 2001 para una conferencia sobre el gran doctor de la Iglesia y regresó en 2013 para la reapertura de la basílica de San Agustín al concluir su restauración. El hermoso edificio de estilo neoárabe y neobizantino terminado en 1900 se alza en un promontorio frente a las ruinas de la antigua Hippo Regius, el nombre romano en la época del santo. Allí celebrará la Misa el 14 de abril después de visitar el yacimiento arqueológico; una de sus pasiones culturales como se trasluce en su riquísima carta apostólica del 11 de diciembre de 2025 sobre la importancia de la arqueología.

Recordará el mensaje del mayor pensador cristiano del primer milenio, un personaje sumamente atractivo por su historia personal, su búsqueda de la verdad hasta su Bautismo en Milán, y los apasionantes años como obispo hasta su fallecimiento en el año 430 durante el dramático asedio de Hipona por los vándalos de Genserico. Era una época caótica por la decadencia de un imperio, como la nuestra

Para conocerle mejor, además de sus Confesiones, vale la pena leer El santo amigo, de Teófilo Viñas, que incluye fragmentos de muchas de las 800 cartas que se conservan.