León XIV llama a la CEAMA a «fortalecer la identidad de los discípulos misioneros en la Amazonia» - Alfa y Omega

León XIV llama a la CEAMA a «fortalecer la identidad de los discípulos misioneros en la Amazonia»

La Conferencia Eclesial de la Amazonia (CEAMA) celebra del 16 al 20 de marzo de 2026 su VI Asamblea General en Bogotá, Colombia

Luis Miguel Modino
El Papa durante su intervención en vídeo.

La Conferencia Eclesial de la Amazonia (CEAMA) celebra del 16 al 20 de marzo de 2026 su VI Asamblea General en Bogotá, Colombia. Casi 100 participantes, provenientes de distintos territorios amazónicos y representantes de organismos eclesiales internacionales, están presentes en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM).

Discernir el camino

A ellos se ha dirigido en un video mensaje el Papa León XIV. Les ha hecho ver que «están viviendo un tiempo privilegiado de escucha al Espíritu Santo para discernir el camino de las comunidades enraizadas en esa región». Una asamblea que forma parte de un proceso del que han hecho partícipe al Santo Padre, compartiendo con él «los desafíos a los que se enfrentan», como recoge el mensaje. 

Desde la CEAMA se ha hecho partícipe al Pontífice «de los sufrimientos y las esperanzas de los habitantes de la región, así como del creciente deterioro de su entorno natural». A todos ellos les ha expresado su cercanía. Para León XIV, es motivo de alegría que la Asamblea busque la formulación de los Horizontes Pastorales Sinodales, que considera un instrumento útil para orientar la proclamación «de un Dios que ama infinitamente a cada ser humano, que ha manifestado plenamente ese amor en Cristo», como dice Querida Amazonia.

Esta es una Asamblea que busca abrir nuevos caminos en la misión de la Iglesia en la Amazonia, y que elegirá la presidencia de la CEAMA de 2026 a 2030, que, como recoge el texto, tiene la tarea de «seguir animando la implementación del Sínodo para la Amazonia y preparar asimismo las contribuciones de su experiencia para la Asamblea Eclesial en Roma, prevista para el año 2028».

Un proceso imperceptible

A partir del lema: «Yo estoy por hacer algo nuevo: ya está germinando, ¿no se dan uenta?» (Is 43,19), el Papa ha reconocido que, a pesar de ser frágil, «ya está en proceso, quizá imperceptible». Una dinámica que quiere llevar a la Iglesia a «ser un signo de unidad en la diversidad y refugio seguro, que genera y protege la vida».

El Papa ha invitado a los participantes de la Asamblea a entender que es «ese amor divino-humano de Jesús el que nos transforma en hombres y mujeres nuevos. Este amor, contemplado en la oración, nos envía a responder con generosidad y valentía en la misión». 

Un ser de Cristo, que ha definido como «el auténtico ‘gigante de la selva’ y ‘Primogénito de toda la creación’ (Col 1,15)» que exige ser «la Iglesia de las Bienaventuranzas, una Iglesia que hace espacio a los pequeños y camina pobre con los pobres», como afirma Dilexi te

Responder a los desafíos

León XIV reconoce en su mensaje que «el contexto actual exige una respuesta adecuada ante los numerosos desafíos sociales, ambientales, culturales y eclesiales que persisten en la Amazonia, amenazada por situaciones de abuso y de explotación». Desde ahí incide en «el papel profético de la Iglesia y de todos sus miembros, cada uno según su misión: proclamar el kerygma y la vida nueva en Cristo, acompañar a los que sufren, custodiar la creación y el respeto a la vida en todas sus formas, especialmente a la vida humana».

Con relación a delinear una Iglesia con «rostro amazónico», ha dicho, citando el Documento de Aparecida, que «con la inculturación de la fe, la Iglesia se enriquece con nuevas expresiones y valores, manifestando y celebrando cada vez mejor el misterio de Cristo, logrando unir más estrechamente la fe con la vida y contribuyendo así a una catolicidad más plena, no sólo geográfica sino también cultural».

Reconociendo las dificultades de la inculturación, el Papa muestra su necesidad, como dice Querida Amazonia: «Hace falta aceptar con valentía la novedad del Espíritu capaz de crear siempre algo nuevo con el tesoro inagotable de Jesucristo». Para ello ha animado a «proseguir juntos, pastores y fieles, en el fortalecimiento de la identidad de los discípulos misioneros en la Amazonia. Sigan sembrando en el surco que ha sido regado incluso con la sangre de tantos hombres y mujeres que les han precedido, y que unidos a la pasión de Cristo se han convertido en la raíz de un “árbol gigante” que crece en la Amazonia».

Consolidar el proceso sinodal

Una Asamblea que el presidente de la CEAMA, cardenal Pedro Barreto, ve como un momento clave para consolidar el proceso sinodal de la Iglesia en la Amazonia y preparar el camino pastoral para los próximos años. Algo presente en los objetivos del encuentro donde se dice que serán abordados los Horizontes Pastorales Sinodales, una nueva estructura organizativa y modelo de gobierno y la elección de la Presidencia para el período 2026–2030. 

Fruto del Sínodo para la Amazonia, a través de la CEAMA y de la REPAM la Iglesia ha aprendido a escuchar las voces del territorio y compartir las angustias y esperanzas de los pueblos amazónicos, avanzando en la construcción de una Iglesia sinodal «con rostro amazónico».