UMAS Seguros y Fundación OAFI remediarán que «muchos religiosos normalizan el dolor»
UMAS Seguros y la Fundación OAFI remediarán que «muchos religiosos normalizan el dolor como su vocación»
La Fundación Internacional de la Artrosis y la Osteoporosis (OAFI) y UMAS Seguros lanzan Fe sin Barreras – OAFI Contigo. Es una iniciativa para mejorar la calidad de vida de religiosos y religiosas con problemas de movilidad derivados de enfermedades osteoarticulares. El programa nace con un objetivo claro: prevenir, detectar y tratar el dolor que limita su participación en la vida comunitaria y litúrgica.
«Muchos religiosos normalizan el dolor»
La artrosis y la osteoporosis son las patologías articulares más frecuentes en España y una de las principales causas de discapacidad en edades avanzadas. En el ámbito religioso, su impacto es especialmente visible. Según los datos manejados por OAFI, en este colectivo de hasta 60.000 personas —combinando religiosos, religiosas y sacerdotes— hasta un 15,5 % presenta artrosis lumbar, un 13,8 % artrosis de rodilla y un 10 % de cadera. Son dolencias que, por ejemplo, se manifiestan al arrodillarse y que impiden permanecer de pie o desplazarse con autonomía.

Este proyecto surge a raíz de la experiencia acumulada de la Clínica Solidaria de OAFI, donde «durante años hemos visto cómo muchas personas religiosas normalizaban el dolor como parte de su vocación», narra Josep Vergés, presidente de la fundación. Según sus palabras, «queremos demostrar que cuidar nuestro cuerpo y bienestar es una parte fundamental de la espiritualidad».
Pruebas no invasivas empezando por Barcelona
A través de formaciones prácticas en salud, ejercicio, nutrición y prevención de caídas, un cribado personalizado con pruebas no invasivas para detectar el riesgo de dolor y fracturas, OAFI Contigo garantizará una participación religiosa digna y activa, mejorando la autonomía de las personas beneficiarias y reduciendo el absentismo derivado de problemas de salud.

UMAS Seguros financia íntegramente el proyecto piloto y aporta los recursos necesarios para su puesta en marcha y continuidad. De acuerdo con su consejero delegado, Anastasio Gómez, «entendemos la protección como algo más que una cobertura frente al riesgo», pues «proteger es garantizar la continuidad de la misión de quienes sostienen la vida social, educativa y espiritual de nuestro país».
La fase piloto se desarrollará en marzo de 2026 en Barcelona en colaboración con el Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud de Barcelona y llegará a 150 parroquias. Según su directora, la doctora Carmen Benito, «este programa es una respuesta a una necesidad silenciosa que viven muchas personas de nuestra comunidad». «Es primordial que vivan su fe con mayor dignidad, autonomía y bienestar», sentencia.