Carmela del Moral: «Hay quien tiene que elegir entre arreglar las gafas o comer carne» - Alfa y Omega

Carmela del Moral: «Hay quien tiene que elegir entre arreglar las gafas o comer carne»

La responsable de Infancia de Save the Children aboga por unas políticas públicas que den respuesta a las necesidades reales de las familias. «Hay que asegurar que las ayudas lleguen»

José Calderero de Aldecoa
Carmela del Moral
El área que dirige Del Moral lleva años defendiendo una prestación universal. Foto: Save the Children.

—¿A qué nos referimos cuando hablamos de pobreza infantil?
—Esto es interesante, porque la pobreza se puede medir de distintas formas. Pero un dato fácil de entender es el de la pobreza severa, que afecta a un millón de menores. Una familia se encuentra en esta situación cuando dos adultos y dos niños disponen solo de 1.400 euros al mes para cubrir todos los gastos. Otro dato que ayuda a poner en contexto es el de la carencia material: en España hay 400.000 niños y niñas que no pueden comer carne o pescado al menos cada dos días. En nuestro país también hay tres millones de menores que viven en familias que no pueden afrontar imprevistos. Son personas que habitualmente tienen que elegir entre si arreglar las gafas al niño o comprarle unas zapatillas porque las anteriores le han quedado pequeñas. O si le arreglan las gafas o comen carne esa semana.

—¿Cómo se explica que España esté a la cabeza en pobreza infantil?
—Es verdad que este año ha bajado ligeramente, pero llevamos demasiados años en una situación muy mala. En este sentido, hay que decir que históricamente nuestro sistema de prestaciones ha estado ligado a las cotizaciones, y los niños obviamente no cotizan. Por otro lado, en España no tenemos medidas fuertes de apoyo a las familias y a la crianza; y las que tenemos, están demasiado centradas en la etapa de 0 a 3 años. Hay que ampliar el rango. Nosotros tenemos informes que advierten de que a medida que el niño va creciendo el coste del cuidado es mayor. Es decir, no tenemos unas políticas públicas que sepan dar respuesta a las necesidades reales de las familias.

—¿Qué medidas proponen para hacerle frente?
—En un primer momento, vemos necesario la mejora del ingreso mínimo vital y del complemento de ayuda para la infancia (CAPI). Hay que asegurar que esas ayudas realmente lleguen a quienes más las necesitan, simplificando los trámites. También es necesaria una  política de vivienda que ponga en el centro a las familias, porque en la actualidad este es uno de los gastos que más condiciona la situación económica de las personas. Por último, nosotros proponemos una ayuda a la crianza universal. Últimamente se nos está llenando la boca con el tema de la crisis demográfica, pero esto nunca se va a solucionar si el hecho de tener un hijo aumenta tus posibilidades de caer en la pobreza. A esto hay que hacerle frente. Y bueno, luego hay otras medidas adyacentes, como las becas comedor. En la mayoría de las comunidades autónomas el umbral para crear una beca comedor está por debajo del umbral de la pobreza. Es decir, hay familias en situación de pobreza que no tienen una porque se les considera que tienen demasiado dinero.

—Precisamente el Gobierno acaba de anunciar su intención de implementar la prestación universal antes de 2030, pocos días después de que ustedes lanzaran esta propuesta. ¿Han tenido algo que ver? ¿Cómo valoran la noticia?
—Llevamos cinco años haciendo incidencia en este sentido. Por lo tanto, vemos con buenos ojos que el Gobierno se haga ahora eco de ella. Es una buena noticia, pero nos preocupa el peso del compromiso. Como dice, se ha anunciado dentro de un paquete de 100 medidas que deberían desarrollarse para 2030. Hasta entonces queda mucho, por lo que hará falta un consenso en torno a la medida. Si no, será difícil que puedan prosperar los necesarios cambios legislativos.