La Sagrada Familia culmina la Torre de Jesucristo y se convierte en el templo más alto del mundo
El templo alcanza los 172,5 metros de altura y supera a la catedral de Ulm, que hasta ahora ostentaba el récord
La culminación de la torre central de la basílica de la Sagrada Familia marca un antes y un después en la historia del templo expiatorio más emblemático de España. Con la colocación de la cruz que corona la llamada Torre de Jesucristo, el edificio alcanza los 172,5 metros de altura y se convierte en la iglesia más alta del mundo, culminando así uno de los hitos más esperados del ambicioso proyecto concebido por el arquitecto Antonio Gaudí.
La pieza final, una cruz de grandes dimensiones visible desde numerosos puntos de la ciudad, ha sido izada mediante una grúa de gran tonelaje y ensamblada a decenas de metros del suelo por un equipo especializado.
La Torre de Jesucristo es la más alta de las seis torres centrales proyectadas por el arquitecto catalán. Según su diseño original, debía sobresalir por encima del conjunto, pero sin superar la altura de la montaña de Montjuïc, en un gesto de humildad simbólica: la obra humana no debía imponerse sobre la creación divina. Con sus 172,5 metros, el templo supera a la catedral de Ulm, que hasta ahora ostentaba el récord de altura.
Todo comenzó en 1882
La construcción de la Sagrada Familia comenzó en 1882 y, tras la muerte de Gaudí en 1926, el proyecto continuó siguiendo sus planos, maquetas y estudios. A lo largo de más de un siglo, las obras han atravesado interrupciones, dificultades económicas e incluso la destrucción parcial de materiales durante la Guerra Civil. Sin embargo, el impulso de las últimas décadas —financiado principalmente por las aportaciones de los visitantes— ha permitido acelerar los trabajos con el apoyo de nuevas tecnologías y métodos constructivos avanzados.
La finalización estructural de la torre central no significa el fin de las obras. El proyecto global contempla todavía intervenciones en otras fachadas y elementos ornamentales. La culminación de la Torre de Jesucristo reviste además un profundo significado espiritual: la elevación visible del símbolo central del cristianismo sobre el skyline barcelonés.
A la expectativa de la visita del Papa
Además del hito arquitectónico que supone coronar la Torre de Jesucristo, la basílica vive ahora la expectativa de uno de los acontecimientos religiosos más importantes de los últimos años en España. Según declaraciones de responsables del templo recogidas por la Agencia EFE, la Sagrada Familia ha expresado que es «muy probable» que el Papa acuda a la inauguración oficial de la torre, coincidente con el centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el próximo 10 de junio.
Aunque aún no existe una confirmación oficial por parte del Vaticano, las autoridades de la basílica se muestran optimistas. De confirmarse la presencia del Pontífice, no solo se trataría de la inauguración de una obra arquitectónica histórica, sino también de una celebración religiosa de gran impacto mundial.