León XIV: «Dios nunca mortifica a los seres humanos»

León XIV: «Dios nunca mortifica a los seres humanos»

El Papa aclara qué hay de divino y de humano en la redacción de la Sagrada Escritura: «Es Palabra de Dios en palabras humanas»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
León XIV saluda a los fieles durante la audiencia general. Foto: Vatican News.
León XIV saluda a los fieles durante la audiencia general. Foto: Vatican News.

El Papa León XIV ha subrayado este miércoles el valor de la Sagrada Escritura como lugar de encuentro entre Dios y la humanidad. Y ha destacado que «Dios nunca mortifica a los seres humanos». «La Sagrada Escritura —ha afirmado durante su catequesis en la audiencia general—, leída en la tradición viva de la Iglesia, es un espacio privilegiado de encuentro donde Dios continúa hablando a los hombres y mujeres de todos los tiempos, para que, al escucharlo, puedan conocerlo y amarlo».

En su reflexión, el Pontífice ha señalado que «los textos bíblicos, sin embargo, no están escritos en un lenguaje celestial o sobrehumano». En vez de esto, «Dios elige hablar utilizando lenguajes humanos y, así, diversos autores, inspirados por el Espíritu Santo, han escrito los textos de la Sagrada Escritura».

Verdaderos autores

Sin embargo, durante varios siglos, «muchos teólogos llegaron casi a considerar a los autores humanos como meros instrumentos pasivos del Espíritu Santo». Frente a esta visión, León XIV ha recordado que en nuestros días la constitución conciliar Dei Verbum habla de Dios como el principal «autor» de la Sagrada Escritura, pero también llama a los hagiógrafos «verdaderos autores» de los libros sagrados.

León XIV con una Biblia en una imagen de la campaña Reza con el Papa. Foto: Red Mundial de Oración del Papa.
León XIV con una Biblia en una imagen de la campaña Reza con el Papa. Foto: Red Mundial de Oración del Papa.

En este contexto, el Papa ha afirmado con énfasis: «¡Dios nunca mortifica a los seres humanos ni su potencial!». A partir de esta premisa, ha subrayado que «la Escritura es Palabra de Dios en palabras humanas». Una lectura adecuada debe tener en cuenta ambas dimensiones «para no caer en lecturas fundamentalistas o espiritualistas de la Escritura».

«Igualmente reductora es una lectura de la Escritura que descuida su origen divino y termina entendiéndola como una mera enseñanza humana», ha enfatizado el Pontífice, o como «un texto solo del pasado». Por el contrario, ha apuntado que «la Escritura está destinada a hablar a los creyentes de hoy, a tocar su vida presente con sus problemas, a iluminar los pasos que deben darse y las decisiones que han de tomarse».