Cien años de frutos
El lienzo con la imagen de la Virgen de la Soledad, hoy Virgen de la Paloma, ha sido objeto de devoción de todo el pueblo madrileño —en su más amplia representación: ricos y pobres, futbolistas y toreros…— desde su descubrimiento, en 1787. Mañana, 23 de marzo, se cumplen 100 años de la inauguración del templo; cien años de gracia que han dado fruto
Corría el año 1787, cuando María Isabel Tintero recogió un lienzo con la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, tras ver a unos niños jugando con él en un solar contiguo a la calle de la Paloma. Lo limpió, lo enmarcó y lo colocó en el portal de su casa. Desde allí, se extendió el amor por la imagen en el Madrid castizo y llegó, incluso, hasta la Casa Real. De hecho, se cuenta que María Luisa de Parma —esposa de Carlos IV— obtuvo de la Virgen de la Paloma la curación de su hijo, Fernando VII.
Al quedarse pequeño el portal para la cantidad de gente que acudía, Isabel decidió utilizar una habitación de su propia casa y, posteriormente, poner en marcha una pequeña capilla, pero el culto siguió creciendo. Fue el 23 de marzo de 1912 cuando se inauguró el templo parroquial; según recoge la crónica del diario ABC del día siguiente, «la inauguración del suntuoso templo de la Virgen de la Paloma (…) constituirá una fecha memorable para el pueblo de Madrid, que ha visto por fin instalada su Virgen querida, en edificio adecuado a la ferviente devoción que se la profesa desde hace 122 años, por príncipes y plebeyos, ricos y pobres…».
La Patrona popular
Ya desde antiguo, era costumbre que las madres acudiesen al templo para ofrecer a sus hijos recién nacidos a la Virgen. Todavía hoy, hay muchas mujeres madrileñas que ofrecen a sus hijos. No es la única tradición asociada a la imagen: otra es la vinculación del Real Madrid, que comenzó doña María Valenciano, esposa de don Santiago Bernabéu, a la Virgen de la Paloma: hasta en la procesión del 15 de agosto se representaba el club madrileño con un gallardete, aunque la costumbre ha decaído. También los bomberos madrileños tienen el corazón puesto en su patrona —son los que bajan y suben el cuadro—; y los toreros que, en su capilla de Las Ventas, se encomiendan a la advocación mariana, frente a una réplica del lienzo.

La Paloma, viva y misionera
La Congregación de la Virgen de la Paloma mantiene vivo el fervor durante todo el año. Nacida en 1907, hoy acoge a 727 congregantes y devotos de esta advocación mariana.
Y, desde 1970, más de 50 sacerdotes, laicos y familias en misión nacidas en el seno de María, evangelizan en 38 provincias de España y en 36 países de todo el mundo.
Con motivo del centenario de la solemne inauguración del actual templo parroquial, la parroquia vivirá el acontecimiento, llena de gracia por los bienes recibidos. La celebración se iniciará con una Eucaristía solemne, el domingo 25 de marzo, a las 12 horas.
El ciclo de conferencias continúa hoy, a las 20 horas, con la ponencia La Virgen María, Madre de la Iglesia, a cargo de don Ángel Castaño, profesor de Mariología en la Universidad San Dámaso, de Madrid. Mañana, a las 20 horas, también, tendrá lugar la charla La advocación mariana Virgen de la Paloma, a cargo de don Ángel del Río, responsable de informativos de COPE Madrid, y don Armando Rubén Puente, historiador y periodista. Las conferencias serán en el salón parroquial —calle Toledo, 98—.