La voz del Magisterio - Alfa y Omega

La voz del Magisterio

Papa Benedicto XVI

Tenemos presentes a tantos hermanos que viven en Oriente Medio y que se encuentran en situaciones difíciles, a veces muy duras, tanto por los problemas materiales como por el desaliento, el estado de tensión y, a veces, de miedo. La Palabra de Dios nos ofrece una luz de esperanza: la oración, personificada, no desiste hasta que el Altísimo lo atiende, juzga a los justos y les hace justicia. Este vínculo entre oración y justicia nos hace pensar en tantas situaciones en el mundo, especialmente en Oriente Medio. El grito del pobre y del oprimido encuentra eco inmediato en Dios, que quiere intervenir para abrir una vía de salida, un futuro de libertad, un horizonte de esperanza… A los cristianos en Oriente Medio se pueden aplicar las palabras de Jesús: «No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros el Reino». Aunque su número es escaso, son portadores de la buena nueva del amor de Dios por el hombre, amor que se reveló precisamente en Tierra Santa en la persona de Jesucristo. Desde hace demasiado tiempo en Oriente Medio perduran los conflictos, las guerras, la violencia, el terrorismo. La paz, que es don de Dios, también es el resultado de los esfuerzos de los hombres de buena voluntad, de las instituciones nacionales e internacionales, y en particular de los Estados más implicados en la búsqueda de solución a los conflictos. Nunca debemos resignarnos a la falta de paz. La paz es posible. Es urgente. La paz es la condición indispensable para una vida digna de la persona humana y de la sociedad; es también el mejor remedio para evitar la emigración de Oriente Medio. Otra contribución de los cristianos a la sociedad es la promoción de una auténtica libertad religiosa y de conciencia, uno de los derechos fundamentales de la persona humana que cada Estado debería respetar siempre. En numerosos países de Oriente Medio existe la libertad de culto, pero no pocas veces el espacio de la libertad religiosa es muy limitado. Ampliar este espacio de libertad es una exigencia.

Homilía Misa conclusiva de la Asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos (2010)