«Los valores cristianos tienen lugar en Europa» - Alfa y Omega

«Los valores cristianos tienen lugar en Europa»

María Martínez López

La fidelidad del ex ministro maltés Tonio Borg a la doctrina católica ha estado a punto de costarle la elección como nuevo Comisario de Sanidad y Consumo de la Comisión Europea. Pese a demostrar que reunía todos los requisitos para ocupar el cargo, Borg ha sido el blanco de una dura campaña mediática, y de todo un interrogatorio, durante su comparecencia ante el Parlamento Europeo, sobre sus opiniones personales sobre el aborto o la homosexualidad, más que sobre su cualificación para el cargo. Todo hacía pensar que podía repetirse el caso de Rocco Buttiglione. En 2004, las críticas que recibió el italiano por los mismos motivos hicieron que el Gobierno italiano terminara retirando su candidatura a la cartera europea de Justicia, Libertades y Seguridad.

Un día antes de la votación, ante el mismo Parlamento Europeo, el presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, cardenal Peter Turkson, había advertido de que la libertad religiosa es un pilar de la convivencia civil en una sociedad pluralista. Una Europa –añadió– que, «fiel a sus raíces cristianas, trabaja por el respeto de la libertad religiosa», envía una señal de esperanza a todo el mundo. Al final, el apoyo del bloque democristiano y conservador, junto con el voto dividido de los socialdemócratas, hizo posible que la candidatura de Borg fuera aprobada por 386 votos frente a 281. «Uno no tiene por qué compartir todos los puntos de vista de Tonio Borg –afirmó don Peter Liese, portavoz de políticas sanitarias del Grupo Popular Europeo–, pero son legítimos y no deben ser motivo para rechazar a un comisario cualificado».

Pocos días más tarde, volvió a quedar en evidencia que la presencia pública de lo cristiano no es, ni mucho menos, un asunto resuelto en la Unión Europea. La Comisión Europea ha exigido a Eslovaquia que modifique el diseño de sus nuevas monedas de dos euros para que los santos Cirilo y Metodio, que aparecen en ellas, no tengan aureola. El veto se produce tras la crítica de algunos Estados de que se estaba violando el principio de neutralidad religiosa. Eslovaquia quiere acuñar estas monedas en 2013, para conmemorar los 1.150 años desde que los dos santos, Patronos de Europa, comenzaron su misión en la Gran Moravia.