Una Misa para unirlos a todos: así se escenificó la reconciliación en Zhangjiakou

Una Misa para unirlos a todos: así se escenificó la reconciliación en Zhangjiakou (China)

Tras la eliminación de dos diócesis para crear otra en China, sus obispos se unieron al pastor de la nueva y se comprometieron a «trabajar juntos»

María Martínez López
Los tres obispos juntos al final de la celebración.
Los tres obispos juntos al final de la celebración. Foto: Xinde.

La parroquia de Qujiazhuang, en la provincia china de Hebei, fue el pasado miércoles el escenario en el que se hizo visible el esfuerzo de la Iglesia en China y de la Santa Sede por trabajar hacia la reconciliación. Tres obispos, que hasta hace poco eran considerados oponentes —uno oficialista, dos clandestinos—, cada uno con sacerdotes y fieles que los apoyaban, celebraron juntos la Eucaristía en agradecimiento por la ordenación del primero.

Se trataba de José Wang Zhengui, precisamente originario de la localidad que los acogía. El Papa León XIV lo había nombrado obispo de la recién creada diócesis de Zhangjiakou el 8 de julio. Recibió la ordenación episcopal el 10 de septiembre, algo que definió en la Misa como «una gracia y un don de Dios».

Un momento de la Eucaristía
Un momento de la Eucaristía. Foto: Xinde.

Lo acompañaban José Ma Yan’en, su nuevo auxiliar, y Agustín Cui Tai, ya emérito. Antes eran, respectivamente, los obispos de Xiwanzi y Xuanhua, diócesis eliminadas también el 8 de julio por el Pontífice para crear la nueva.

Reconocimiento civil

Ambos habían sido ordenados antes del acuerdo provisional entre China y la Santa Sede para el nombramiento de obispos. El régimen no los reconocía, pues pretendía que sus diócesis fueran sustituidas —como finalmente ha sido— por la de Zhangjiakou, más acorde con la división territorial civil del gigante asiático.

El 4 de septiembre, el Santo Padre nombró a José Ma Yan’en obispo auxiliar de la nueva diócesis. Ocho días después, el 12 de septiembre, las autoridades civiles reconocieron el ministerio episcopal de ambos obispos: de Ma Yan’en como auxiliar y de Cui Tai como obispo emérito de Xuanhua.

Según recoge Fides, 31 sacerdotes, varias religiosas y miles de fieles participaron con alegría en la celebración, percibida como un testimonio agradecido de comunión eclesial. Al final de la misma, el obispo auxiliar Ma y el emérito Cui pronunciaron breves discursos.

Cui Tai durante su intervención
Cui Tai durante su intervención. Foto: Xinde.

En sus palabras, subrayaron que la fusión de las dos antiguas diócesis forma parte del designio de Dios. Reconocieron que responde a necesidades actuales y representa el camino para un desarrollo ordenado de la nueva diócesis de Zhangjiakou.

Obediencia y colaboración

Ma señaló que «como obispo auxiliar, obispo emérito y como sacerdotes, debemos aceptar la realidad con obediencia». Animó a «dejar de lado los prejuicios, unirnos con todo el corazón y trabajar juntos para promover el rápido retorno a la vida pastoral ordinaria de la diócesis».

En este sentido, aseguró que «colaboraremos activamente con el obispo Wang Zhengui para afrontar de manera coordinada todos los compromisos». Juntos, escribirán «un espléndido capítulo para el futuro de la diócesis».

Los fieles recibieron con entusiasmo a los tres obispos, besando sus anillos y recibiendo sus bendiciones. La celebración ha concluido con un almuerzo compartido entre sacerdotes, religiosas y feligreses.