Un huracán en la mente del Papa
León XIV ofrece sus oraciones por las víctimas del huracán Melissa, que está golpeando Cuba y Jamaica
Vientos de casi 300 kilómetros por hora y miedo a su paso: esta es la estela que está dejando durante estas horas el huracán Melissa, uno de los más intensos jamás observados en la cuenca del Atlántico. En la costa jamaicana, por donde pasó el martes, ha destrozado casas, arrancado árboles y dejado sin electricidad a buena parte de la zona sudoeste, además de provocar violentas inundaciones y deslizamientos de tierra.
«Los informes que hemos recibido hasta el momento indican daños en hospitales, daños significativos en propiedades residenciales, viviendas e incluso locales comerciales», es el primer balance del primer ministro jamaicano, Andrew Holness.

En Cuba, donde este miércoles se espera a Melissa con temor, hay seis provincias de la isla en alerta y ya han sido evacuadas 735.000 personas. De momento, la tormenta ya ha sido responsable de la muerte de siete personas en el Caribe: tres en Jamaica, tres en Haití y una en la República Dominicana, donde otra persona permanece desaparecida.
En medio de todo este panorama, el Papa León XIV ha asegurado este miércoles durante la audiencia general su «cercanía» y sus oraciones por las víctimas, los desplazados y por quienes esperan con «angustia y preocupación» la evolución de la tormenta. También ha animado a las autoridades civiles «a hacer todo lo posible», dando gracias «a las comunidades cristianas, junto con las organizaciones de voluntariado, por la ayuda que están prestando».
