«Todos deberíamos valorar más la labor de los médicos»
En el contexto de la huelga de médicos convocada en España, Emili Bargalló, de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, presente en Roma para un encuentro de salud global, afirma que el problema de este colectivo «no es solo cuestión de recursos»
La huelga de médicos a nivel nacional coincide con la celebración en Roma de la asamblea plenaria de la Academia Pontificia para la Vida, centrada en el lema Salud para todos. En ella participa Emili Bargalló, director de la Unidad Territorial I en la Orden Hospitalaria San Juan de Dios en España, para quien «es preciso mejorar la organización y el funcionamiento del sistema sanitario».
—Miles de médicos comienzan este lunes una huelga a escala nacional en España. Desde su experiencia, ¿cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta hoy este colectivo en nuestro país?
—Si echamos la mirada atrás y nos situamos en el momento de la pandemia, vimos cómo se activaron de forma muy clara los valores del profesionalismo médico. Creo que ahí pudimos identificar tres aspectos clave.
—Cuénteme.
—El primero es el propósito. En ese momento estaba muy claro: hacer todo lo posible por salvar vidas en una situación crítica que todos vivimos. El segundo aspecto fue la autonomía: los profesionales gozaron de suficiente autonomía para tomar decisiones de forma descentralizada, y eso facilitó muchísimo una respuesta adecuada.
—¿Y el tercero?
—El tercer elemento fue el reconocimiento social. El conjunto de la sociedad fue capaz de expresar diariamente su agradecimiento a médicos, enfermería y personal sanitario con los aplausos de cada tarde. Creo que ese reconocimiento fue muy importante, y esos tres elementos —propósito, autonomía y reconocimiento— siguen siendo críticos para que los profesionales puedan desarrollarse adecuadamente.

Un sector tensionado
—El sector sanitario estuvo muy tensionado en aquel momento. Desde entonces, ¿cree que la situación se ha destensado, o sin embargo están dando más allá de sus propias fuerzas?
—La demanda es creciente y su complejidad también lo es. Esto está muy relacionado con los aspectos poblacionales y la evolución demográfica que estamos viviendo en España e incluso en Europa.
Las personas mayores de 65 y especialmente las mayores de 85 años se han multiplicado de forma extraordinaria en los últimos años. Esto es consecuencia del incremento de la esperanza de vida, que es un muy buen resultado del propio sistema sanitario, pero al mismo tiempo tensiona el sistema y obliga a adecuarlo constantemente.
—En este contexto, ¿cree que los médicos están suficientemente bien valorados por la sociedad en general?
—Seguramente todos deberíamos valorar más una labor y una profesión tan crítica como esta. Cuando nos encontramos mal y alguien no solo intenta curarnos, sino también cuidarnos, es cuando realmente somos conscientes de su importancia. En esos momentos sí sentimos que debería haber un mayor reconocimiento.
¿Salud para todos?
—El encuentro en el que está participando estos días en Roma aborda la extensión de la atención sanitaria para todos. ¿Cree que está garantizada del todo en nuestro país como un derecho básico?
—Una cosa es la teoría y otra la práctica. En teoría está garantizada para todos, pero en la práctica, existen dificultades de accesibilidad, listas de espera y otros problemas del sistema. Estos aspectos deben mejorarse tanto desde el punto de vista organizativo como estructural, pero no es solo una cuestión de recursos.
—¿No?
—No únicamente. Para ofrecer una atención mejor y que llegue realmente a todo el mundo, también hay que mejorar la organización y el funcionamiento del sistema.
—¿Qué impresión se está llevando de estas jornadas en Roma?
—Algo que me está llamando especialmente la atención es que tanto el Papa, en la audiencia que tuvimos con él, como algunos ponentes, han hecho referencia a la prevención y la promoción de la salud. Es decir, debemos dar un paso atrás y entender que el sistema sanitario no empieza en el hospital o en la atención primaria, sino mucho antes, en la prevención y la promoción de la salud. Y ahí todavía tenemos muchísimo camino por recorrer.
El Papa León XIV ha advertido este lunes de que la guerra pone en peligro la salud y la vida humana, al recibir este lunes a los miembros de la Academia Pontificia para la Vida. En su alocución, el Pontífice ha denunciado que los enfrentamientos y la producción de armamento absorben recursos que podrían destinarse a la atención sanitaria y al bien común, y ha subrayado que «en un mundo desgarrado por los conflictos, es necesario hacer todo lo posible para proteger la vida».
El Papa ha advertido de que la salud requiere diálogo entre política y ética y responsabilidad común, pues «no puede ser un privilegio». «Esta interdependencia exige el diálogo entre diferentes ámbitos del conocimiento», ha señalado, al pedir abordar la salud «en toda su complejidad». También ha instado a priorizar «no el beneficio inmediato, sino lo que sea mejor para todos». Además, ha alertado de «enormes desigualdades» en la esperanza de vida según salario, educación o barrio.