Taizé: ¿cómo saber lo que Dios quiere para mí?

Uno de los talleres que más éxito tiene cada verano entre los jóvenes que acuden a Taizé viene a Madrid estos días para el Encuentro Europeo de Jóvenes

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Un taller para jóvenes en Taizé. Foto: www.saint-andre.be

Uno de los talleres que más éxito tiene cada verano entre los jóvenes que acuden a Taizé viene a Madrid estos días para el Encuentro Europeo de Jóvenes

Descubrir junto a tu Dios el futuro que Él te da. ¿Cómo tomar decisiones en la vida? es uno de los talleres más esperados por los jóvenes que van a participar estos días en el Encuentro Europeo de Jóvenes que tiene lugar en Madrid. El sábado y el domingo a las 15:00 horas, la iglesia de San Andrés Apóstol, en el centro de la capital, acogerá la charla de la hermana Jessica, de las religiosas de San Andrés, una congregación católica que lleva más de 50 años trabajando junto a los hermanos de Taizé en la acogida y en la pastoral con los jóvenes.

«Este es un taller que solemos hacer con los jóvenes en verano en Taizé, y tiene mucho interés entre ellos porque están en una edad en la que muchas veces están en una encrucijada y no saben qué camino tomar o cómo orientar su vida», afirma Jessica.

De hecho, cuando acaba el taller, «muchos vienen a decirnos que les ha ayudado mucho. Hemos comprobado que los jóvenes están buscando una palabra positiva en su camino de decisiones, esperan un empujón que les confirme en el camino que quieren seguir. Vienen muchos a agradecernos este taller», confirma.

Jessica afirma que al dar este taller cada verano en Taizé «intentamos transmitir que la vida es un don y hay que tomar riesgos. Hay que vivir, y a veces cometemos errores y nos equivocamos, pero no es algo malo».

La idea del taller surgió porque «nos hemos dado cuenta de que los jóvenes reciben mucha presión por parte de su familia y de la sociedad –señala la religiosa–, que les intentan encauzar por un camino determinado. Escucho mucho de ellos frases como: “Tengo miedo de equivocarme”. Y lo que intentamos es transmitirles la idea de que hay que intentar y probar las cosas, como algo positivo para su vida».

Esto no solo tiene que ver con los estudios o la profesión a alegir, sino también con las relaciones afectivas o vocacionales: «De hecho nos dicen mucho: “¿Cómo puedo saber si la chica que he elegido es la adecuada?”. Nosotras tratamos de dar respuesta desde nuestras espiritualidad ignaciana, y eso nos empuja a llevarles la idea de que Dios está presente en su vida, y que a Él le importan las decisiones que tomamos».

¿Dios está también detrás de los fracasos? «Por supuesto –segura Jessica–. Aquí tocamos la cuestión de Dios todopoderoso y de nuestra libertad, porque paradójicamente Dios no lo puede todo, porque no puede ir contra nuestra libertad. Él está cerca de nosotros y nos da la libertad a la hora de recorrer nuestro camino, pero si caemos Él está también junto a nosotros en nuestros fracasos. Él no nos impone un camino, sino que nos da libertad. Nosotros somos responsables de nuestra vida».

Esto es importante porque «los jóvenes vienen muchas veces con una imagen de Dios demasiado distante y como con un camino único pensado para cada uno, y a veces olvidan que ellos también son responsables de su vida. Lo que tenemos que hacer es encontrar también un lugar y un espacio en nuestra vida para buscar a Dios y escucharle».

En realidad, Dios no desaparece de nuestra vida nunca: «para los jóvenes es muy importante escuchar que Dios está con nosotros y no se aparta cuando hacemos las cosas mal. Esto es algo que toca la imagen de Dios en nuestra vida, porque Dios no es un ser que está detrás de una máquina tocando los botones. Es lo que intento transmitir a los jóvenes: ellos son responsables de sus vidas y Dios está cerca para apoyarles».

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo