«Si queréis cultivar la paz, cuidad la creación», encarga el Papa a la COP30
A través del cardenal Pietro Parolin, León XIV pide a la COP30 en Brasil compromisos «valientes y concretos» ante al cambio climático
El Papa León XIV ha emplazado este viernes a los líderes mundiales reunidos en Belém (Brasil) durante la COP30 a que adopten compromisos «valientes y concretos» frente al cambio climático. Ha subrayado además que «la paz y la responsabilidad ambiental están inseparablemente unidas». Lo ha pronunciando en su nombre el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, leyendo un discurso en el que el Pontífice ha celebrado esta conferencia del clima como «un signo de esperanza en medio de un mundo en llamas, a causa tanto del calentamiento global como de los conflictos armados».
El Papa ha definido el deterioro ambiental como una amenaza directa y equiparable a las guerras. «La paz también se ve gravemente amenazada por la falta de un debido respeto a la creación, por el saqueo de los recursos naturales y por un progresivo deterioro de la calidad de vida debido al cambio climático», ha diagnosticado. En respuesta, ha reclamado «una cooperación internacional y un multilateralismo cohesionado y con visión de futuro, que sitúe en el centro la sacralidad de la vida, la dignidad dada por Dios a cada ser humano y el bien común».
La crisis ecológica es una cuestión moral
A través del secretario de Estado, León XIV ha recordado que «la crisis ecológica es una cuestión moral». Es una frase que ya pronunció en su día Juan Pablo II. Igualmente, ha pedido a los países «compartir cada vez más la responsabilidad, de manera complementaria, de promover un entorno natural y social que sea a la vez pacífico y saludable».

Según el Papa, la crisis climática tiene rostro humano y «los más pobres y vulnerables son los primeros en sufrir los devastadores efectos del cambio climático, la deforestación y la contaminación». Por lo que cuidar la creación es «una expresión de humanidad y de solidaridad».
En plena región amazónica, Pietro Parolin ha solicitado en nombre del Pontífice pasar «de las palabras a las acciones» y ha exigido a los gobiernos que materialicen sus compromisos en medidas reales «basadas en la responsabilidad, la justicia y la equidad». También ha citado el Acuerdo de París de 2015, que ya diagnosticaba que «el camino para alcanzar los objetivos establecidos sigue siendo largo y complejo».
Diez años de Laudato si’
En el décimo aniversario de la encíclica ecológica de Francisco, Laudato si’, León XIV ha recordado que «el clima es un bien común, que pertenece a todos y está destinado a todos». Y ha pedido a los delegados en Belém «asumir con valentía esta conversión ecológica en el pensamiento y en las acciones, teniendo siempre presente el rostro humano de la crisis climática».

El Pontífice ha ampliado esta mirada ecológica al terreno económico y reclamado «una nueva arquitectura financiera internacional centrada en la persona humana». Esa estructura, ha añadido, debe reconocer «el vínculo entre la deuda ecológica y la deuda externa».
Finalmente, junto a los compromisos políticos, el Papa ha propuesto el desarrollo de «una educación en ecología integral» para que individuos y comunidades comprendan el impacto de sus decisiones cotidianas en el futuro de la humanidad.