Sharenting: «Nuestros hijos no pueden ser huérfanos digitales» - Alfa y Omega

Sharenting: «Nuestros hijos no pueden ser huérfanos digitales»

El sharenting es la difusión por internet de la vida de los hijos cuando son muy pequeños. Expertos alertan de que «lleva al sexting» y que la única labor de un niño es «jugar e ir al colegio»

Rodrigo Moreno Quicios
La exposición precoz a las redes sociales es un factor de riesgo para que los adolescentes expongan su intimidad sin conciencia
La exposición precoz a las redes sociales es un factor de riesgo para que los adolescentes expongan su intimidad sin conciencia. Foto: Freepik.

«Si hace 20 años el niño quería ser futbolista y la niña modelo, ahora ellos quieren ser gamers y ellas influencers», explica a Alfa y Omega Rocío García de Leániz, responsable de la escuela de padres Empantallados. Recorre los colegios educando a los niños sobre las tecnologías y se encuentra con que, cada vez más, los padres los han expuesto antes a las redes sociales, a veces incluso mostrando su ecografía cuando aún no habían nacido.

Esta costumbre de difundir la vida completa del hijo por internet recibe el nombre de sharenting y genera una gran confusión en los más pequeños. «No diferencian su vida privada y la exposición pública», cuenta García de Leániz. Por tanto, no les extraña que un desconocido les saque una foto por la calle, haciéndolos «muy vulnerables a un pederasta» y a cualquier tipo de engaño.

Javier Urra, quien fue Defensor del Menor en Madrid entre 1996 y 2001, recuerda que «cuando elaboramos la ley de protección del menor incluimos el derecho a la intimidad, la dignidad y el honor». Una norma que quebrantan los padres que comparten, aunque sea con buena intención, fotos de sus hijos desnudos. «Después el niño se hace adulto y ya hemos visto denuncias por una sobreexposición». Algo que se agrava en el caso de los influencers que monetizan la infancia de su hijo. «Le están enseñando a ser famoso y solo tiene que ser niño, jugar, ir al colegio y estar con sus abuelos».

Borja Adsuara, profesor de Derecho Digital en la Universidad Villanueva, lamenta que «muchos padres se creen que, mientras sus hijos son menores de edad, pueden gestionar como les dé la gana sus derechos». Recuerda que hacerles anunciar productos sigue siendo trabajar y, cuando se combina con una exigencia desmedida, «le creas al niño una responsabilidad y un sentimiento de culpa que no debería tener». Recalca que, gracias a los sindicatos, «en el entorno laboral hay un registro de jornada» y la producción de contenidos en el hogar, completamente desregulada, puede ser extenuante.

Problemas en la adolescencia

Relacionarse a través de imágenes, combinado con un acceso muy temprano a un smartphone, es un factor de riesgo para que los niños que han vivido el sharenting expongan su intimidad sin conciencia. «Damos sesiones en los institutos y las niñas están acostumbradas a recibir fotos de partes íntimas» de sus compañeros cuando tan solo tienen 12 años. Ellos lo consideran una broma más y a ellas «ya no les parece raro recibir esas imágenes como un ataque».

Criados en esa atmósfera, es muy común que ellos exijan a sus primeras novias fotos íntimas. «El sharenting lleva al sexting», alerta la responsable de Empantallados. Y ellas ceden porque «asocian que, si mi novio me quiere, tengo que enseñarle una foto desnuda». No se dan cuenta de que «esa persona puede utilizar la imagen para hacerte daño o chantajearte y que no le dejes, lo que establece relaciones tóxicas». Una dinámica alimentada por el hecho de que, «según la OMS, ellos desde los 8 años ya están consumiendo porno».

La responsable de Empantallados pide a los padres controlar el uso que sus hijos hacen del teléfono porque «nos necesitan, no pueden ser huérfanos digitales». Y piden que ellos mismos limiten el uso del teléfono y no compartan la intimidad de los pequeños ya que «el ejemplo es el método educativo más eficiente, efectivo y barato».

TikTok en USA

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la semana pasada por una aplastante mayoría una resolución exigiendo que la plataforma TikTok deje de estar controlada en su mayoría por una compañía china o, en caso contrario, que su uso se prohíba en el país. Alegan que esta red social puede servir para que Pekín interfiera en la política estadounidense.

Además, el funcionamiento de esta red está caracterizado por una gran opacidad. «El Gobierno chino tiene una ley que protege todas las informaciones de sus empresas así que, si un pederasta contacta a través de ella con un niño, China no está obligada a dar ningún dato a la Interpol», explica Rocío García de Leániz. La experta de Empantallados alerta de que en TikTok «lo que genera más likes y engagement son las imágenes un poco picantonas» y «uno de los contenidos que se hacen más virales» son «vídeos de perreo» donde los niños «hacen algo similar a un baile erótico».

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