San José y su parroquia

Joaquín Martín Abad
Foto: Manuel M. V.

Por la calle de Alcalá con fachada rojiza y gris –ladrillo y piedra– se asienta la iglesia parroquial de San José. En 1586, con Felipe II, fue del convento de San Hermenegildo de los Carmelitas Descalzos. Solo queda el actual edificio parroquial, culminado en 1748 sobre el terreno de otro anterior, inaugurado en 1606. Difícil respuesta si se pregunta dónde estuvo el convento de San Hermenegildo y si este santo tiene iglesia en Madrid, pues fue derribado en 1870 para abrir en su huerta la plaza del Rey y, sobre sus antiguas trazas, construir un teatro, un banco y viviendas de la calle Barquillo. De San Hermenegildo, con perdón, ni cuadro ni estatua.

Es parroquia de San José aunque su imagen no esté en el altar mayor como corresponde; pero seguro que tan buen santo nunca se enfadó, porque en el retablo colocaron en vez de la suya una imagen notable de la Virgen del Carmen de comienzos del siglo XIX, del francés Robert Michel, venido a esculpir y tallar con los Borbones del XVIII. La imagen de San José con el Niño permanece sobre el altar frontal de la nave derecha, y es talla de Luis Salvador Carmona; seguramente presidió la iglesia anteriormente a 1800, como relata Ponz (1783) en el tomo V –correspondiente a Madrid– de su colección sobre Viage de España, y así lo cuenta Miguel Hermoso en un libro reciente de varios autores sobre los conventos madrileños editado por la Comunidad de Madrid.

En el altar frontal de la nave izquierda, del granadino Alonso de Mena, está el Cristo del Desamparo; por él, fray Lorenzo de San Nicolás, agustino recoleto y arquitecto fecundo y famoso, fundó en 1657 una cofradía que aún perdura.

El convento con tan buenas colecciones de arte sufrió las hemorragias de las guerras de la independencia, de la civil y de las desamortizaciones, y las sangrías de enajenaciones para sobrevivir en tanta pobreza. Y, a pesar de todo, todavía queda mucho en iglesia y sacristía: los murales y pechinas con temas carmelitanos de Luis González Velázquez; la capilla de Santa Teresa; un san Eloy del toledano Juan Pascual de Mena, y un san Juan Bautista también de Robert Michel.

Este jueves, que es solemnidad de su actual titular, lo invocamos: Sancte Joseph, P.P., (pepe, padre pensado). Y ¡felicidades en el día del padre también a Pepes y Josefas!

Joaquín Martín Abad