«Queremos que el congreso de Provida mueva a los convencidos y a los que dudan»

«En cuestiones relativas a la dignidad humana, podríamos tener más puntos en común si no nos dejáramos llevar por una ideología ciega», apunta Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, que este fin de semana celebra su XXII congreso nacional en Madrid

María Martínez López
Foto: Provida

«En cuestiones relativas a la dignidad humana, podríamos tener más puntos en común si no nos dejáramos llevar por una ideología ciega», apunta Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, que este fin de semana celebra su XXII congreso nacional en Madrid

En la defensa de la vida, Todos somos necesarios. Es el lema que la Federación Española de Asociaciones Provida ha elegido para su XXII congreso nacional, que se celebra este fin de semana en la Universidad CEU San Pablo, de Madrid (calle Julián Romea, 23). «Queremos que todo el mundo se replantee su situación y se sienta un actor principal, responsable de que las cosas cambien para que la cultura de la vida tenga la última palabra», explica a Alfa y Omega Alicia Latorre, presidenta de la federación.

En la sociedad actual, explica Latorre, «hay mucha desinformación. Y la ignorancia es enemiga de la vida». Por eso, han querido incluir en el programa charlas formativas, como la del holandés Henz Reitsema sobre la eutanasia en Holanda o la de Amparo Medina sobre cómo desde los organismos internacionales se gestan muchos ataques contra la vida. Eso sí, «siempre enfocándolo a cómo construir desde ahí y hacer algo nuevo».

Por ello, estas conferencias se intercalarán con testimonios como el de la argentina Karina Estrella Etchepane, hija biológica de una niña de 14 años que la concibió tras una violación.

«Fortalecernos para afrontar las dificultades»

Entre los ponentes, habrá además representantes del mundo de la ciencia y la medicina (Nicolás Jouve de la Barreda, catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares), la educación (Micaela Menárguez, directora de la cátedra de Bioética de la Universidad Católica de Murcia), la historia (Alberto Bárcena), el cine (Gloria Mª Tomás, experta en bioética y colaboradora de la asociación CinemaNet), el deporte (José María Villalón, médico del Atlético de Madrid y presidente de la Asociación Madrileña de Familias Numerosas), la música (el chelista Pedro Alfaro)…

También participarán los psicólogos Fernando Sarráis y Luis Galindo, una apuesta que nace de la convicción de que la defensa de la dignidad de toda vida «empieza afrontando la nuestra propia. Hoy día hay mucho sufrimiento por inmadurez y por no saber afrontar los problemas. Es importante que empecemos fortaleciéndonos nosotros como personas para hacer frente a las dificultades». En la defensa de la vida, donde los debates están muy polarizados y no faltan los obstáculos y contratiempos, Latorre considera esta preparación muy necesaria.

Puntos de encuentro

Con esta heterogénea oferta, Provida pretende llegar a personas de todos los ámbitos… y también de todo tipo de ideas: «A los que ya están convencidos y comprometidos en la defensa de la vida, a los que tienen inquietud, a los que dudan e incluso a los contrarios. Queremos que a todos se les mueva algo dentro, porque en este ámbito todos tenemos algo que hacer, incluso las personas que vienen del otro lado. Por eso me gustaría que la gente viniera con mente abierta», manifiesta su presidenta.

¿Es posible un punto de encuentro en un congreso explícitamente provida? Latorre no lo descarta. Ya ha ocurrido en torno a la cuestión de la gestación subrogada, rechazada tanto por los defensores de la vida humana desde la concepción como por algunos grupos feministas. «Aunque no coincidamos en todos los argumentos –apunta–, ambos grupos rechazamos esa práctica que es un ataque clarísimo a la vida que se engendra y también a las mujeres. Es un suicidio social que se vende bajo apariencia de bien, de lo bonito que es tener un hijo. Pues sí lo es, pero no a cualquier precio».

Este fenómeno la lleva también a concluir que, «en cuestiones relativas a la dignidad humana, podríamos tener más puntos en común si no nos dejáramos llevar por una ideología ciega».

María Martínez López