Propuestas de verano de Cáritas en toda España. Quedan muchos días de verano
El tiempo estival es buen momento para descansar, no sólo friéndose al sol playero, sino ofreciendo las horas para ayudar a los demás. Y para eso, no hace falta cruzar el Charco o irse a los rincones más exóticos de la India. Aquí, en España, también hay mucho que hacer. Cáritas, a través de sus múltiples proyectos, ofrece campamentos urbanos con menores en riesgo, acompañamiento a los enfermos de sida y a las personas sin hogar, visitas a los presos, o la realización de campos de trabajo con inmigrantes, en todos los puntos de la Península
Cáritas Madrid, desde hace tres años, organiza actividades de verano con niños, adolescentes y jóvenes con los que trabajan, a lo largo del año, desde los proyectos sociales de atención a menores. Uno de ellos es el Centro Educativo del Menor, donde se trabaja, durante todo el curso, con los niños en situación de dificultad social, y se acompaña a las familias, como principio y fundamento de la acción educativa.
Estas actividades veraniegas, que se conocen con el nombre de campamentos urbanos, son «una alternativa para los niños que no tienen la oportunidad de salir de vacaciones». A través de ella se intenta «ayudar a los pequeños a desarrollar una serie de valores, como compartir, como la responsabilidad, además de desarrollar una autonomía personal y fomentar las relaciones sociales con otros niños de edad similar», explican desde la institución.
Tanto éxito han tenido estos campamentos urbanos, que este verano 2013 se van a realizar, también, a través del Programa Proinfancia, en las Vicarías II, IV, V, VI, VII, de la archidiócesis de Madrid, y en las residencias familiares de Cáritas Madrid VIS I, VIS II y Parral.
Con los enfermos de sida
Cáritas diocesana de Salamanca ofrece, un año más, la posibilidad de participar como voluntario durante el verano en sus proyectos para personas sin hogar y enfermos de sida. «El trabajo que realizan los voluntarios es, fundamentalmente, la colaboración en las tareas domésticas y en los trabajos de mantenimiento diario de los centros, además de realizar actividades lúdicas en el tiempo libre de los residentes», explica Rosa Hernández, responsable de voluntariado de Cáritas Salamanca.
La propuesta ha tenido buena acogida. Jóvenes, en su mayoría, incluso de otras ciudades o países llegan hasta la desierta ciudad universitaria –en junio, los estudiantes se van a sus casas– para recoger el testigo de los voluntarios que trabajan durante el año en Cáritas Salamanca: «La verdad es que, con tanto estudiante, tenemos mucha ayuda durante el curso. Pero es verdad que, en verano, nos quedábamos un poco solos, y los centros de enfermos de sida y de personas sin hogar son 24 horas al día y todos los días del año. Necesitan que haya gente que les atienda», explica la responsable. Y lo mejor es que «son gente muy sensibilizada con temas sociales, muy preocupados por el modelo de sociedad que estamos generando, y que aportan, con su tiempo y con lo que son, unas tremendas ganas de hacer un mundo más justo», concluye.
Quienes quieran participar, todavía están a tiempo de hacerlo. El período de inscripción finaliza el 15 de julio, para participar en agosto; y antes del 15 de agosto, para participar en septiembre. Más información en el teléfono: 923 26 96 98.
Todos los proyectos de Guipúzcoa
Cáritas Guipúzcoa ha puesto a disposición de los voluntarios veraniegos todos los proyectos con los que trabaja durante el año, para que cada uno elija, según su sensibilidad. En el centro de acogida para personas sin hogar Aterpe, Cáritas ofrece colaborar durante 10 días en el mes de julio para compartir las vivencias con las personas que sufren, cada día, el dolor de vivir en la calle. También la entidad, que trabaja con inmigrantes en el centro Laguntza Etxea y con enfermos de VIH en la Casa Betania, pone a disposición de los voluntarios la posibilidad de trabajar en cualquiera de los dos centros durante el mes de julio, y conocer las historias y necesidades, tanto de inmigrantes como de los enfermos.
Este verano, hay campos de trabajo en la prisión de Martutene, donde los voluntarios recibirán cada mañana sesiones formativas para el trabajo con presos, de la mano de los profesionales de la institución. Después, acompañarán, escucharán y ayudarán a los reclusos, y compartirán vidas y experiencias.
Y, para aquellos que quieran colaborar, con un granito de arena, en la lacra del paro, el proyecto de inserción sociolaboral Aukera abre sus puertas para que los voluntarios ayuden a los usuarios a realizar su proceso de búsqueda de trabajo.