Prohibir las redes sociales a menores: «el reto es educar»

Prohibir las redes sociales a menores no está mal, «pero el reto es educar»

Francia aprueba el veto al acceso a las redes sociales a menores de 15 años. «Lo difícil es evitar que estos filtros se salten», advierte experta

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Francia y Australia lideran la batalla en el mundo contra el abuso de pantallas en menores. Foto: Freepik.
Francia y Australia lideran la batalla en el mundo contra el abuso de pantallas en menores. Foto: Freepik.

La Asamblea Nacional francesa aprobó el lunes el proyecto de ley para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y vetar los móviles en los institutos, con el objetivo de que la medida pueda aplicarse desde el comienzo del próximo curso escolar. La medida está en línea con una preocupación compartida en toda Europa sobre este asunto. Para Elena Martínez, directora de la plataforma Empantallados, se trata de «una barrera de entrada», pero el desafío está «en la educación en casa y en los centros educativos».

—¿Por qué existe esta preocupación por limitar el acceso a las redes sociales a los menores en todo el mundo?
—El problema es el uso de los dispositivos en general y de las redes sociales en particular. A lo largo de los años, de forma bastante inocente, se han abierto cuentas a los niños desde edades muy tempranas. Con el tiempo estamos viendo las consecuencias del abuso del móvil y de las redes sociales, y ya existen estudios con muchos datos que alertan del empeoramiento de la salud mental de los jóvenes. También se advierte de cómo están programados los algoritmos, que pueden llevar a una espiral de contenidos violentos e inconvenientes o a conductas dañinas para ellos. Hay mucha evidencia ya sobre este tema.

Una barrera de entrada

—¿Cree que la medida que está debatiéndose en Francia es efectiva?
Me parece positiva porque implica que todos rememos en la misma dirección: padres, madres, colegios y empresas tecnológicas. Obligar por ley a una verificación de edad es un filtro y, en ese sentido, es bienvenida. Lo difícil es evitar que estos filtros se salten, algo que ya ocurre en páginas para adultos, donde ya entran los menores. Aun así, es una barrera de entrada con una función educativa, que ayuda a concienciar sobre los peligros.

—¿Tiene también aspectos negativos?br>—Hay otra cara de la moneda: la falsa sensación de seguridad que puede generar. Pensar que ya no tenemos que estar tan pendientes es peligroso. La medida fundamental es la educación, no la prohibición, por eso creo que el verdadero riesgo es renunciar a educar. Además, en muchos casos, lo prohibido resulta incluso más atractivo. Entonces, la medida no es la gran solución, pero sí un paso. La clave está en la educación y el acompañamiento en el mundo digital.

El Parlamento francés ha tomado la iniciativa a la hora de prohibir las redes sociales a menores. Foto: Asamblea Nacional.
El Parlamento francés ha tomado la iniciativa a la hora de prohibir las redes sociales a menores. Foto: Asamblea Nacional.

—¿Es factible algo similar en España?
—Actualmente hay un proyecto de ley para proteger a los menores en el entorno digital que contempla la prohibición de redes sociales para menores de 16 años. Se está trabajando desde el Ministerio de Infancia y Juventud y hay que esperar, aunque existe mucho interés en sacarlo adelante. De todos modos, la prohibición del uso de móviles en los colegios que se está planteando en Francia ya es una realidad en España, en todas las comunidades autónomas.

—¿Cuál sería entonces la mejor estrategia?
—Es complicado, pero insisto en que la mejor apuesta es la educación. Hay que hablar abiertamente de este tema en las familias y en los centros educativos, explicar a los menores los porqués de las limitaciones y acompañarlos en su uso del mundo digital.