Ponerse «en modo silencio» para escuchar a la creación
Es la invitación del León XIV en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. El Papa ha presidido la Misa por esta fecha en los jardines de Castel Gandolfo
El llamado giardino della Madonnina ha sido el escenario natural donde el Papa León XIV ha presidido la Misa en esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Desde 2015, la Iglesia celebra esta fecha en comunión con otras denominaciones cristanas. La Iglesia ortodoxa instituyó esta jornada en 1989 y, desde entonces, otras Iglesias se han unido.
El misterio de la creación
La jornada tiene un formulario especial con unas lecturas que hablan de la belleza de la obra del Señor. Por eso, el Papa en su homilía ha afirmado que sería «superficial detenerse en la contemplación del fuego, del viento, del agua impetuosa o de las estrellas del cielo sin elevarse al Creador de tantas maravillas». Porque toda la creación «nos habla de la grandeza del Creador, siempre y cuando la mirada y el corazón se abran a tan grande misterio».
León XIV ha recordado que observar cómo Dios cuida de los lirios del campo y de las aves del cielo, «nos conduce a comprender qué grande es el amor de Dios por nosotros».
«En modo silencio»
Con esta Misa, además de celebrar la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, se da comienzo al llamado Tiempo de la creación, cinco semanas dedicadas a la oración y al compromiso por el cuidado de la casa común. Para hacerlo mejor, el Papa ha hecho una propuesta: «Hagamos algunos minutos de pausa del ajetreo de las actividades cotidianas para gustar la gran armonía de la que formamos parte. Pongamos en ‘modo silencio’ todos los ruidos de las tareas humanas para escuchar la voz melodiosa de la creación, en la que Dios, autor de todas las cosas, nos habla».
El cuidado de la armonía
León XIV lo ha definido como «un ejercicio contemplativo». Así, «de la contemplación de la creación y del encuentro con el Creador nace la conciencia de nuestro lugar especial en el maravilloso plan de Dios y de nuestra responsabilidad personal y colectiva en el cuidado de la armonía original», ha indicado el Papa. Al mismo tiempo, haciendo ese silencio, el Pontífice ha asegurado que tomaremos conciencia de los errores y faltas y podrá nacer «un compromiso renovado por restaurar las relaciones entre las criaturas según la voluntad de su Artífice».
Antes de terminar su homilía, León XIV ha recordado a su predecesor, Francisco, y su empeño por crear el Borgo Laudato si’. Además, ha recitado parte del Cántico de las criaturas de san Francisco de Asís.
«Con san Francisco queremos renovar nuestro compromiso de vivir y promover esa fraternidad universal que está inseparablemente unida al deber de cuidar la creación», ha concluido.