Petrus Turang: «Nuestra catedral es del Gobierno» - Alfa y Omega

Petrus Turang: «Nuestra catedral es del Gobierno»

En el país con más musulmanes, la Iglesia apuesta por promover la idea de ciudadanía común, explica el obispo de la única zona católica

Joaquín Campos
Petrus Turang durante una visita pastoral en septiembre de 2022
Durante una visita pastoral en septiembre de 2022. Foto: Diócesis de Kupang.

Peter Turang, cercano a cumplir los 77 años, atiende a Alfa y Omega en el salón principal del humilde arzobispado de Kupang (Indonesia), capital de la provincia de Nusa Tenggara del Este. Es la única zona predominantemente católica en el país con más musulmanes del mundo. Después de la despedida y paseando por las calles, uno se da cuenta de que la balanza no está precisamente igualada. En zonas como esta, de inmensa mayoría cristiana, existen colegios y universidades musulmanas y mezquitas por doquier. En cambio, en ciudades como la capital, Yakarta, y en otros lugares mucho más integristas es harto complejo que se permitan las iglesias y escuelas cristianas, así como la exhibición pública de credos diferentes.

¿Cómo vive en esta nación musulmana la minoría católica —que en Nusa Tenggara del Este es mayoría—?
Los católicos aquí estamos vivos. Vivimos como parte de la nación indonesia y podemos mezclarnos con otras religiones del país. Siempre hay cosas que desarrollar o mejorar para que la unidad del país sea mejor. Evidentemente se deben respetar todas las confesiones, por muy minoritarias que sean. Todo eso es sano para la convivencia. Pero como este país es inmensamente musulmán, la mayoría de los católicos debemos ser prudentes y desarrollar la unidad desde el punto de vista ciudadano, no solamente desde el de las diferentes religiones. Indonesia posee una importante diversidad no solo de religiones sino también de culturas.

Indonesia
Población:

273,8 millones de habitantes

Religión:

Musulmanes, 87,2 %; protestantes, 7 % y católicos, 2,9 %

¿Qué mejoras pide al Gobierno central de Yakarta?
La actitud del Gobierno es la de controlar todas las religiones de Indonesia. Con quienes nos llevamos mejor y tenemos lazos de unión y colaboración es con el Gobierno de la provincia. Desde el punto de vista religioso vivimos en paz en esta parte del país. Cuando tenemos peticiones importantes que sobrepasan lo local hablamos directamente con el Ministerio de Asuntos Religiosos en Yakarta, que normalmente suele resolver nuestros problemas. El Gobierno indonesio siempre intenta repartir la ayuda a través de escuelas, hospitales o desarrollo social. Normalmente pueden hasta darnos una cantidad de dinero para nuestras escuelas. Además, disponemos de un pequeño hospital que siempre necesita ayuda externa.

Para un fiel de a pie tampoco debe de ser igual vivir en Kupang o en Yakarta.
Evidentemente, en Yakarta la comunidad católica es ínfima comparada con la musulmana y no solo construir una iglesia, sino incluso comportarse como un cristiano en público no es fácil. Pero en los últimos años parece que el Gobierno central sí permite más ayuda para nosotros y habla con las autoridades religiosas musulmanas para que se acepte y no se presione a los cristianos bajo ninguna circunstancia.

Usted estudió en Roma en los años 70. Desde entonces, el número de católicos practicantes en Europa ha disminuido considerablemente. Desde un país donde son minoría, ¿cómo ve este fenómeno?
Yo estudié ciencias sociales en la Universidad Gregoriana de Roma y puedo llegar a entender lo suficiente la situación actual económica en Europa. La Iglesia católica desarrolló la cultura en Europa occidental, especialmente desde que fue creada la primera escuela académica, la Universidad de Salamanca. Pero en años recientes la población europea ha ido acercándose poco a poco al poder de la tecnología dejando de lado la fe católica. Con todo, estoy seguro de que la fe no ha perdido su capacidad para ayudar a la cultura europea a regresar a sus raíces. Aunque haya una desconexión entre las nuevas generaciones y la fe, siguen siendo mayoría los que creen en Dios, aunque parte de ellos no profese religión alguna. Creo que el pueblo europeo está cambiando porque algo nuevo le está llegando, algo un poco diferente comparado con la forma católica europea tradicional. Creo que el cristianismo rebrotará en Europa por la sencilla razón de que otras nacionalidades con otros credos se están asentando allí. Algunos musulmanes han sido elegidos alcaldes, parlamentarios. Evidentemente, esto cambiará algo la forma de vivir. Una de las necesidades de la Iglesia católica es hacer que renazca de nuevo la fe entre su pueblo. También ella pasa por cambios: me refiero a la sinodalidad.

Bio

Petrus Turang nació en Tataaran, al norte de la isla de Sulawesi, en 1947. De 1974 a 1979 estudió Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Ordenado sacerdote en 1974, durante un tiempo fue secretario ejecutivo de la Comisión de los obispos para el Desarrollo Económico y Social de Indonesia. En abril de 1997 fue nombrado arzobispo coadjutor de Kupang, diócesis de la que se hizo cargo el octubre siguiente. Su diócesis abarca varias islas.

¿Es una casualidad que al mismo tiempo que bastantes estados europeos se declaran aconfesionales, más y más musulmanes estén llegando a Europa y asentándose y sea habitual que se levanten mezquitas, no en cada calle, pero sí en cada pueblo y varias en cada ciudad? ¿En qué cree usted que puede repercutir todo esto?
Bajo mi punto de vista tenemos que dejar de hablar ya de estados aconfesionales y buscar la manera de que esos Estados puedan vivir juntos y en paz indiferentemente de la religión que profesen y de la cultura que provengan. Tenemos que crear nuevas formas de países. Por ejemplo, el problema ahora en el mundo: la globalización ha corrido por todo el planeta conquistándolo. Pero a la vez ha conseguido que muchas naciones que antes no se conocían estrechen lazos. Un ejemplo de la parte buena de la globalización: cuando la COVID-19 comenzó, cada nación quiso hacer la guerra por su cuenta, pero cuando todas adoptaron una misma postura, entre todos ganamos a la enfermedad. Es un claro paralelismo, al inicio de la pandemia las naciones se cerraron, y cuando llegaron las vacunas, todas se abrieron, permitiendo el flujo de personas, el comercio. Es como la inmigración en Europa: cada vez que llegaban avalanchas de africanos todos los países europeos se peleaban por no repartirse a esos seres humanos. «¿Cuántos puede aceptar usted?». «¿Y usted?», se preguntaban continuamente, pasándose la patata caliente. Pero poco a poco esto se está normalizando y se están acercando posturas entre todos los países que acarrearán soluciones por consenso. Porque hay un asunto claro: la dignidad humana está por encima de todo.

Hace escasos meses el Papa Francisco visitó Mongolia, un país con 1.800 católicos registrados. Antes ha estado en varios países musulmanes. ¿Se imagina al Papa visitando Kupang, en su país, o Timor Oriental?
Él ya lo había organizado pero tuvo que posponerlo por la COVID-19. Podría ser una cancelación, ya que su estado de salud no es el adecuado para poder viajar. De todas formas, sería más posible que fuera a Timor Oriental, ya que es un país católico y nosotros no. Ellos pueden solicitar la visita, nosotros dependemos de Yakarta o de la decisión del Pontífice.

La nueva catedral casi está terminada. ¿Para cuándo su inauguración?
Es del Gobierno, porque él la ha construido. Esperamos la cesión a nuestra comunidad, para así poder inaugurarla y comenzar a celebrar Misa.

En esta zona también se aprecian muchas iglesias protestantes y otras que se están levantando.
La mayor parte de mi jurisdicción es protestante, aunque la mayoría de Nusa Tenggara del Este sea católica. Pero esas iglesias tienen diferentes denominaciones, no se agrupan como las católicas en una sola unidad. Ellos pueden ser evangélicos, calvinistas… hay muchos tipos. Pero nos llevamos bien. Incluso en Navidad programamos celebraciones juntos.

¿Qué es más importante, una nación o un credo?
Para la iglesia católica, lo más importante es sin duda el credo. Pero para los protestantes, de acuerdo a mis observaciones, prefieren la nación a lo universal. Los católicos tenemos el magisterio, que sirve de ayuda para todas las iglesias católicas en el mundo para construir la existencia acorde a la imagen de Jesucristo y para todos juntos edificar la salvación en el mundo. Los católicos no queremos transformar el mundo como institución; como Iglesia, solo queremos vivir acorde a nuestras responsabilidades profesionales, académicas. Bajo mi punto de vista, la Iglesia lo que quiere llevar es la caridad a los más necesitados a lo largo del mundo.

Donde es minoría, la Iglesia se da mucho a conocer por su labor social. ¿Cómo trabaja Cáritas en Indonesia?
Muy bien. En esta parte del país ayudamos con comedores sociales y material escolar. A la vez, soy consejero de Cáritas Yakarta.