Pequeños voluntarios de la Orden Constantiniana de San Jorge: «Esto es mejor que hacer la cama» - Alfa y Omega

Pequeños voluntarios de la Orden Constantiniana de San Jorge: «Esto es mejor que hacer la cama»

Tres niños se sumaron a la última entrega de productos a las Hermanitas de los Pobres para los ancianos vulnerables. «Lo que queremos es que los niños interioricen la ayuda a los demás, como una actividad más de su vida y no como algo puntual»

Redacción
Juan y Lola Mitjans y Santiago Zuleta de Reales descargando. Foto: Orden Constantiniana de San Jorge

La crisis económica que trae la pandemia se sigue cebando con los más necesitados. Entre ellos, la tercera edad es el grupo más vulnerable y no solo en términos de salud. Ante esta realidad, destacan las instituciones religiosas dedicadas al servicio a los ancianos sin recursos, que reciben de las hermanas todo tipo de cuidados y apoyo ininterrumpido.

Esta labor de las monjas se ve apoyada por otras instituciones, que se dedican a ayudar a los que ayudan. Es es caso de la Orden Constantiniana de San Jorge, que ha vuelto a donar productos de parafarmacia para la tercera edad, como espesantes alimenticios o pañales para adultos, a las Hermanitas de los Pobres de la calle Zurbarán, en Madrid.

«Desde que empezó la pandemia, hemos intentado colaborar con diferentes entidades. Sobre todo hemos conseguido productos para la tercera edad. La idea es que tenga regularidad y tratar de implementar un flujo constante de aprovisionamiento, por eso continúa nuestro esfuerzo por encontrar proveedores», explica Álvaro Zuleta de Reales Ansaldo, presidente de la Real Comisión para España de la Orden Constantiniana de San Jorge.

Juan y Lola Mitjans y Santiago Zuleta de Reales acarreando material

Con la ayuda de los más pequeños

En la última entrega de la Orden, colaboraron, además, varios niños con la idea de asentar y experimentar los valores cristianos de ayuda al prójimo, característica intrínseca de la Orden, y de incorporar el voluntariado como actividad con la que sentirse útiles.

«Lo que queremos es que los niños interioricen la ayuda a los demás, esto que se llama voluntariado que está tan de moda, como una actividad más de su vida y no como algo puntual, que lo vean con naturalidad y que lo integren en su día a día», asegura el presidente de la Orden.

De esta forma, los pequeños Lola y Juan Mitjans y Santiago Zuleta de Reales descargaron todo el material y lo trasladaron a las dependencias de las Hermanitas de los Pobres. Los niños están deseando que se repita la iniciativa. Al llegar a casa, preguntado por su padre sobre cómo había sido la experiencia y cómo se sentía, Santiago respondió: «Esto no es como hacer la cama y arreglar tu cuarto, papá. Esto es mejor, es hacer algo por los demás. Me he sentido útil».