Pasión en la parroquia San Bonifacio para «ver y entender lo que se lee» en el Evangelio
La parroquia San Bonifacio organiza un montaje para acercar, sobre todo a los niños de catequesis, los relatos de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor
Son ya varios los años que la parroquia San Bonifacio, en el Parque de las Avenidas (Bremen, 2) organiza un montaje para acercar, sobre todo a los niños de catequesis, los relatos de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
«Les encanta», explica el párroco, Javier del Santo, cuando habla de cómo los más pequeños se acercan a esta Pasión. «Se trata de que los niños, pero también los mayores, se hagan una idea más visual» de lo que sucede en Semana Santa con un «sentido catequético».

Ubicada en el mismo espacio en el que se pone el belén en Navidad —«se tunea» para la ocasión, refiere el sacerdote—, el montaje tiene una particularidad: una gruta que hace que la experiencia sea inmersiva.
El espacio sirve como gruta de Belén en Navidad, con la Virgen, san José y el Niño, y como sepultura de Jesucristo en Semana Santa, en la que se coloca Cristo yacente con los elementos de su pasión junto a Él: la corona de espinas y los clavos de la cruz.

Seguir el Evangelio
La propuesta de montaje es cada año distinta, pero siempre se trata de seguir los relatos evangélicos para encaminarlos hacia la Pasión. Hay elementos que se repiten, como la abundante presencia de agua —excepto en el torrente Cedrón, porque estaba seco—. Es marca de la casa. A Mercedes, que es quien monta tanto el Belén como la Pasión con la colaboración de Consuelo, le gusta siempre que haya agua.
Por eso está el Jordán, con Jesús recibiendo el Bautismo, y el mar de Galilea, una escena con infinidad de detalles, como las barcas de los pescadores con las redes y caracolas atrapadas.

Se representa, además, las tentaciones de Cristo en el desierto, con un particular infierno; la Transfiguración en el Tabor, la multiplicación de los panes y los peces, la resurrección de Lázaro, la curación del paralítico, con el detalle de tejado abierto para bajarlo…
También está la escena de Jesús en la sinagoga y la curación de la suegra de Pedro. Para estas dos últimas, las autoras recrearon la edificación a partir de los vestigios que a día de hoy se pueden ver en Cafarnaún. Cuidan los detalles hasta en esto, y también que la narrativa sea fiel al Evangelio. Así, recurren con frecuencia al sacerdote para no incurrir en inexactitudes.
En todas estas escenas a Jesús siempre se le representa con vestidura blanca y manto rojo.

Campo de trigo y velo rasgado
Avanzando en el montaje, se llega ya a las escenas de la Pasión: la oración en el huerto y el prendimiento (incluido Malco sin su oreja) ante un destacado campo de espigas, el ahorcamiento de Judas y los sucesos de Jerusalén: la entrada triunfal en la borriquita, el juicio ante Poncio Pilato, el camino al Calvario con las tres caídas, la crucifixión, la Muerte, el velo rasgado del templo…
Después, el sepulcro de Jesús, donde «parece que todo ha acabado», pero no, porque hay una escena de Pentecostés y de la ascensión del Señor a los cielos.
Es al pasar la cueva de la sepultura, que se abre a un espacio que da más juego para la creatividad. Así, este año por primera vez Mercedes ha recreado el Mar Muerto, pintado y con sal, que ha cristalizado, con lo que le da un mayor realismo. Además, ha incluido las cuevas del Qunrám, con sus manuscritos a la vista.

Un Cristo restaurado
«Lo que más le sorprende a la gente que viene a ver la Pasión es la espectacularidad», resume el párroco. Eso, y que se puede «entender lo que se lee» en el Evangelio.
La talla del Cristo yacente la adquirió el párroco hace tres años, y hubo de ser restaurada. El Viernes Santo, después de los oficios, se va en procesión al sepulcro y se lleva la imagen con solemnidad al altar, que previamente ha sido desvestido, para colocarlo encima. Allí se venera justo antes de la adoración a la Cruz.

Y el Domingo de Resurrección se sustituye por la imagen de un Sagrado Corazón que se sitúa a la puerta del sepulcro y se muestra con la música del Aleluya de Haendel de fondo.
El montaje de la pasión se deja durante toda la Pascua. Se puede ver estos días en horario de 11:30 a 13:30 horas, y de 17:30 a 20:00 horas.
