Para alcanzar la santidad, León XIV receta «decisiones de amor que superan los cálculos de la codicia»
En Todos los Santos, el Papa recuerda que la santidad es una vocación universal. Celebra la evacuación de Oleshky y pide «nuevas iniciativas en favor de la paz»
«La santidad no es un privilegio para unos pocos sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos». León XIV ha centrado en esta idea su catequesis previa al Ángelus de este domingo, 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos. Una fiesta que, ha explicado, permite recordar tanto a quienes la Iglesia ha reconocido oficialmente como a «tantos que no lo han sido, pero que Dios conoce».
A partir de las bienaventuranzas, el Pontífice ha descrito a los santos como personas que, aun atravesando el sufrimiento, han hecho de su vida un don a Dios y al prójimo. Son «pobres de espíritu, pero ricos en el amor de Dios», «mansos frente a la violencia», «hambrientos de justicia» y «constructores de paz, a quienes Dios llama por su nombre».
Más allá de la codicia
León XIV ha destacado que su ejemplo se encuentra en «gestos y decisiones de amor que superan los cálculos de la codicia y la prepotencia del mal, que a veces parece prevalecer». Por eso, ha añadido, los santos son «el signo más hermoso y más fuerte del Reino de Dios que viene» y que «ya está entre nosotros».
El Papa ha concluido su meditación pidiendo a María que acompañe a los cristianos en ese camino, «para que no nos cansemos de construir la paz, tanto en los hechos más importantes como en los más sencillos de la vida cotidiana».
Celebra la evacuación de Oleshky
Después del Ángelus, León XIV ha celebrado la operación humanitaria que permitió evacuar a cientos de civiles de Oleshky, una localidad ucraniana ocupada por Rusia, y prestar ayuda a quienes permanecieron allí. «Espero que la cooperación entre las partes, que ha hecho posible este necesario gesto de humanidad, fomente una mayor disposición al diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas concretas en favor de la paz», ha afirmado.
La evacuación, facilitada por los esfuerzos diplomáticos y un alto el fuego humanitario, ha permitido distribuir alimentos, agua potable y suministros médicos. El Consejo Ucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas ha agradecido la intervención del Papa y ha expresado su deseo de que esta experiencia pueda extenderse a otras comunidades necesitadas. «Las Iglesias y las organizaciones religiosas de Ucrania siguen rezando por el fin de la guerra y por que prevalezca una paz justa en la tierra de Ucrania», señala su comunicado.