Misioneras eucarísticas de Nazaret: 100 años «gritando al mundo que Dios está cerca»

Se cumple el centenario de la fundación de las religiosas fundadas por san Manuel González. Cuatro templos y 30 capillas acogen un Bienio jubilar «para recordar a todos que Dios vive a nuestro lado»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Año Jubilar del Centenario de la fundación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret. Foto: Diócesis de Palencia

El 3 de mayo de 1921, san Manuel González, el obispo de los sagrarios abandonados, fundó en Málaga la congregación de las Misioneras eucarísticas de Nazaret, que durante este año están viviendo un Año Jubilar que concluirá el 3 de mayo de 2022.

Han sido cien años en los que las religiosas han intentado llevar a cabo la intuición de su fundador: «San Manuel González vio una necesidad urgente que había que cubrir. Otras congregaciones se ocupan de la educación, la alimentación, los enfermos…, pero él se fijó en el sagrario abandonado, porque Dios está vivo en cada sagrario de la tierra y hay gente que no lo sabe», afirma Mónica Yuan, misionera eucarística de Nazaret, superiora de la comunidad de Madrid.

Desde su fundación con apenas cinco hermanas en Málaga, hoy son 160 las religiosas que siguen la estela del santo, con presencia en nueve países del mundo. «Tenemos una misión indispensable: hacer saber al mundo que se está perdiendo lo mejor –atestigua la religiosa–, porque no es lo mismo caminar por la vida sabiendo que Dios está a tu lado, que no saberlo. San Manuel nos fundó para eso, para que con nuestra vida gritemos al mundo que Dios está a 20 metros de tu casa, en cada misa y en cada parroquia».

¿Cómo se concreta esta misión en el día a día de cada comunidad? «Para nosotras, todos los actos que realizamos con amor dan compañía Jesús Eucaristía –señala la hermana Yuan–. Nosotras podemos dar clase, catequesis, llevar una librería o una casa de espiritualidad, dar conferencias, acompañar a laicos… No hay nada determinado, pero todo lo que hagamos tiene que llevar este buen anuncio de la Eucaristía, aunque sea cogiendo el teléfono o abriendo la puerta de casa».

Con motivo del centenario de su fundación, la Santa Sede concedió un Año santo que ha consecuencia de la pandemia se ha convertido en un Bienio jubilar, que comenzó este domingo con la apertura de la Puerta Santa de la catedral de Palencia, diócesis que gobernó en su día san Manuel. Para el prelado actual, don Manuel Herrero, «san Manuel quiso acompañar a Cristo y eucaristizar la sociedad entera. Tenemos que agradecer esta llamada, que es un bien para toda la Iglesia», dijo durante la celebración.

Asimismo, «tenemos que sentirnos todos misioneros, enviados por Cristo, para llevar la Buena Noticia con alegría», añadió el obispo, lo que pasa «por acoger a Jesús y compartir con Él la vida entera», especialmente en el sacramento de la Eucaristía.

La catedral de Palencia, lugar donde se encuentra el sepulcro de San Manuel, comparte la condición de templo jubilar junto a la parroquia de Palomares del Río en Sevilla, lugar donde san Manuel González recibió la inspiración de la fundación; la parroquia mayor de San Pedro de Huelva, lugar donde san Manuel fundó las Marías de los Sagrarios, hoy Unión Eucarística Reparadora; y el santuario de Santa María de la Victoria de Málaga, parroquia a la que pertenece la primera comunidad de la Congregación. También se podrá obtener la indulgencia plenaria, cumpliendo las condiciones habituales, en las capillas de las 30 casas de la congregación.

El objetivo de este tiempo de gracia es, para Mónica Yuan, «que más gente se acerque a Jesús Eucaristía, que se encuentren atraídos por su Corazón. Él está con nosotros hasta el fin del mundo. Que fantástico sería que mucha gente anónima se encontrara con el Dios de la vida, el que nos da la felicidad».