Maxi estaba recién bautizado en la JMJ de 2011 y ahora concelebrará en Cibeles - Alfa y Omega

Maxi estaba recién bautizado en la JMJ de 2011 y ahora concelebrará en Cibeles

Para su entorno, su repentina conversión fue algo «natural». Es optimista con que la visita del Papa ilusione a los alejados con «la vida que tiene la Iglesia»

Rodrigo Moreno Quicios
Maxi Troncoso es sacerdote tras descubrir su vocación en la JMJ de 2011. Foto cedida por Maxi Troncoso

«La fe era algo que ya vivía en casa, pero no quería hacerlo de forma aislada sino ser parte de la Iglesia», nos cuenta Maxi Troncoso, un sacerdote de origen dominicano que se bautizó, hizo la comunión, confirmó en la Pascua de 2011 y, solo unos meses después, tras quedar impactado por la JMJ de Madrid, ingresó en el seminario.

«Lo que más recuerdo son los momentos importantes», nos cuenta. Por ejemplo, «un vídeo documental» que vio esos días con «el testimonio de vida de Juan Pablo II» del que le llamó la atención «la fuerza con la que hablaba», tanto que «te invitaba a querer entregar la vida a Dios». Pero sin duda ninguna ocasión fue tan especial como «la experiencia de fe vivida con tantos miles de personas en la tormenta en Cuatro Vientos rezando en silencio».

El dominicano con compañeros sacerdotes. Foto cedida por Maxi Troncoso

Los primeros tres años tras su ordenación, Troncoso desarrolló su ministerio en la parroquia de Santa Teresa de Calcuta, en el barrio madrileño de Vicálvaro. Es la misma que en la que fue seminarista y diácono. «La tarea ahí era principalmente estar con la gente mayor e impartir la catequesis de Comunión», recuerda. Pero ahora está ya destinado por segundo año en Nuestra Señora de las Nieves, en el barrio de Mirasierra.

Su entorno «lo vivió de modo natural»

Preguntado sobre cómo vivió su entorno su repentina conversión, reconoce con sencillez que «no se sorprendió» y «lo vivió de modo natural porque veían que yo creía». «Cuando fui dando esos pasos no lo vieron como algo abrupto», añade. Ni siquiera cuando ingresó al seminario, que «fue muy bien aceptado».

Tronoco con más sacerdotes de Madrid. Foto cedida por Maxi Troncoso

Sobre la inminente visita del Papa a Madrid, «podemos esperar que la gente vuelva a rejuvenecer la fe, que vean que da sentido a su vida y que el Señor no abandona». Y advierte de que «a veces vemos la fe como algo costumbrista», pero reivindica que «hay que llevarla de un modo que se convierta en vida». A juicio de este sacerdote, «cuando el Señor está presente, la gente se puede entusiasmar y el Papa les puede llevar a vivir con ilusión».

Ya no es peregrino sino sacerdote

En esta ocasión, en vez de como peregrino, Maxi Troncoso acudirá al viaje del Papa como sacerdote, «estaré en la vigilia con más gente», concelebrará la Misa de Cibeles y visitará el Bernabéu «con los consejos pastorales y económicos».

Por último, cree que la visita de León XIV «será una presencia entusiasmante para la gente que todos los domingos va a Misa», pero también para gente joven que no frecuenta los sacramentos pero para quien será «ilusionante ver la vida que tiene la Iglesia».