Massimo Fusarelli, nuevo ministro general de los franciscanos - Alfa y Omega

Massimo Fusarelli, nuevo ministro general de los franciscanos

El 121º sucesor de san Francisco de Asís ya ha recibido la bendición del Papa Francisco. «Que el Señor le asista y le proteja en el desarrollo de su servicio», le ha dicho en un telegrama

Redacción
Massimo Fusarelli, nuevo ministro general de los franciscanos. Foto: OFM

Fray Massimo Fusarelli se ha convertido este martes en el 121º sucesor de san Francisco de Asís después de ser elegido por el Capítulo General de la Orden de los Frailes Menores, que preside el prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, cardenal Joao Braz de Aviz. Releva a Michael Anthony Perry.

La noticia ha sido acogida con alegría por el Papa Francisco, que ha enviado a Fusarelli un telegrama en el que le asegura sus oraciones y su bendición. «Que el Señor le asista y le proteja en el desarrollo de su servicio. Que san Francisco sea aliento en la guía de sus hermanos», añade el Pontífice.

Por su parte, Massimo Fusarelli ha recalcado en un vídeo su deseo de que la orden «camine hacia un futuro fundado en el Evangelio y abierto a los hombres, mujeres, pequeños y pobres de nuestro tiempo». Una tarea para la que ha pedido la bendición de san Francisco de Asís.

El nuevo general de los franciscanos ha desarrollado toda su labor pastoral y docente en torno a la ciudad de Roma, donde nació y descubrió su vocación. De hecho, conoció a los franciscanos en la parroquia de San Francisco de Tívoli.

Tras el noviciado, inició en la Pontificia Universidad Antonianum su etapa de estudios, que se fueron orientando hacia la patrística, materia de la que fue profesor en este mismo centro. También se ha dedicado a la pastoral juvenil y vocacional, con responsabilidades tanto en la propia orden como en la Conferencia Episcopal Italiana.

Cercano a los pobres y vulnerables

También destaca por su especial sensibilidad hacia los pobres. Entre 2009 y 2013 sirvió en la periferia de Roma, en una pequeña comunidad que trabajaba en tres direcciones: caridad, primer anuncio y pastoral familiar. Entre octubre de 2016 y agosto de 2017 estuvo viviendo con otros frailes entre las víctimas del terremoto de Amatrice y Accuoli, mientras que desde septiembre de 2017 es párroco de San Francisco a Ripa en Roma y responsable del proyecto de acogida a personas vulnerables Ripa dei Settesoli.

En la orden ha ocupado cargos importantes. Fue visitador general para la provincia de Nápoles y delegado y visitador general para el proceso de unificación de las provincias del norte de Italia. Desde hace poco más de un año era ministro provincial del Lacio.