Los obispos españoles reclaman «alternativas» a las políticas migratorias

Fran Otero
Migrantes
Foto: AFP

Los obispos de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana han publicado este viernes un comunicado con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado del domingo en el que ponen el foco en el «desastre humanitario» del campo de refugiados de Moria y en la situación en tantas fronteras europeas, por lo que reclaman «alternativas» a las políticas que se están aplicando en estos momentos.

«Comprobamos con dolor que las fronteras de Europa y nuestras propias fronteras están siendo afectadas por muchas medidas que impiden la necesaria solidaridad, hospitalidad y acogida con estos hermanos tan heridos y vulnerables. Urge buscar condiciones alternativas y creativas para asegurar la vida y la dignidad humana de los migrantes y refugiados tanto ahora como en el futuro», señalan.

«Nos llega al corazón el sufrimiento y la muerte de muchos hermanos nuestros buscando alcanzar una vida más digna»
Obispos de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana

De hecho, piden a los países de la Unión Europea que articulen mecanismos y medios adecuados para acoger de manera urgente a los refugiados que peor lo están pasando en estos momentos.

Se refieren a la situación en el campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, donde se vive «un desastre humanitario» desde hace años y que ha desembocado en un incendio hace unos días. También a las continuas llegadas de migrantes a las costas en «condiciones muy extremas y difíciles». Una situación que les preocupa mucho: «Nos llega al corazón el sufrimiento y la muerte de muchos hermanos nuestros buscando alcanzar una vida más digna».

Salvar vidas

Por todo ello, los obispos apelan a la sensibilidad de la sociedad hacia el derecho a la vida y la dignidad de cada persona y reiteran «la necesidad urgente de trabajar para salvar las vidas incluso en estos tiempos de crisis por la pandemia de la COVID-19 que se está ensañando en los más vulnerables».

En concreto, exigen una «atención y dedicación de todos los recursos posibles» a la cooperación con los países de origen de los migrantes, que consideran «una de las maneras más eficaces de combatir las migraciones forzadas». «Huyen de la guerra, la pobreza extrema, los desastres medioambientales, la persecución y la ofensa a los derechos humanos, y se encuentran al llegar a Europa privados de refugio o seguridad».