Los obispos alertan del emotivismo y reivindican una fe que integre corazón y razón - Alfa y Omega

Los obispos alertan del emotivismo y reivindican una fe que integre corazón y razón

Desde la CEE explican que esta reflexión está motivada por «el surgimiento de diversas iniciativas de primer anuncio suscitadas por el Espíritu Santo y que facilitan el encuentro con Cristo». La Iglesia «valora su creatividad y reconoce una llamada que anima a recuperar la importancia de los sentimientos y a integrarlos, sin menoscabo de la razón, en la vida cristiana»

Redacción
Dos jóvenes se abrazan durante la JMJ de Lisboa.
Dos jóvenes se abrazan durante la JMJ de Lisboa. Foto: CNS / Lola Gómez.

La Conferencia Episcopal Española ha hecho público este martes un nuevo documento que pone en el centro de la reflexión cristiana la relación entre las emociones y el acto de fe, con el título Cor ad cor loquitur: el corazón habla al corazón, en referencia al lema cardenalicio del doctor de la Iglesia san John Henry Newman. En este lema se encierra el tema central de la nota, que la vida espiritual y el encuentro con Dios «afecta a la persona en el conjunto de sus dimensiones: afectiva, intelectual y volitiva», como aseguran desde la CEE.

La Comisión para la Doctrina de la Fe del episcopado español aprobó esta nota en su última reunión
—celebrada los días 24 y 25 de febrero en Madrid—. En su página web, explican que «esta reflexión está motivada por los diversos signos de un renacer de la fe cristiana en la sociedad, así como el surgimiento de diversas iniciativas de primer anuncio suscitadas por el Espíritu Santo y que facilitan el encuentro con Cristo». La Iglesia «valora su creatividad y reconoce una llamada que anima a recuperar la importancia de los sentimientos y a integrarlos, sin menoscabo de la razón, en la vida cristiana».

De esta forma, los obispos de esta comisión ofrecen esta nota doctrinal para «ayudar al discernimiento y acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas para que puedan crecer y prestar un mejor servicio a tantas personas que se acercan a la Iglesia».

Puntos clave del documento

1. La fe no es solo sentimiento… pero tampoco lo excluye
Los obispos recuerdan que la fe es un acto que implica inteligencia, voluntad y afectividad. No puede reducirse a una experiencia emocional intensa, pero tampoco puede vivirse al margen del mundo afectivo de la persona.

2. Advertencia frente al emotivismo
El texto señala el riesgo de identificar la autenticidad de la fe con lo que uno siente. Cuando la vida cristiana se mide solo por la intensidad de las emociones, se corre el peligro de confundir la experiencia subjetiva con la verdad revelada.

3. Las emociones pueden ser camino hacia Dios
Lejos de desconfiar de la dimensión afectiva, la nota afirma que las emociones bien integradas pueden ayudar a percibir la misericordia de Dios, fortalecer la conversión y sostener el compromiso cristiano.

4. Clave pastoral: acompañar y discernir
La Comisión para la Doctrina de la Fe subraya la importancia del acompañamiento espiritual para ayudar a integrar lo afectivo en un proceso de maduración en la fe. Especialmente en jóvenes y en contextos donde la vivencia religiosa se expresa de forma muy emocional.

5. El corazón habla al corazón
Inspirándose en el lema Cor ad cor loquitur, el documento propone entender la fe como encuentro personal con Dios, donde el corazón humano responde al amor divino, pero siempre enraizado en la Verdad revelada.

Las emociones no son un obstáculo

El texto parte de la experiencia del encuentro con Dios como un diálogo entre el corazón de Dios y el corazón humano —de ahí el título del documento— y subraya que la fe no es solo un acto de entendimiento intelectual o voluntad, sino que también implica el mundo emocional del creyente.

Los obispos señalan que las emociones no son un obstáculo para la vida espiritual, sino que pueden ayudar a descubrir la misericordia y la presencia de Dios, siempre que se integren de forma equilibrada con la razón y el compromiso cristiano. La nota también propone acompañar pastoralmente a quienes experimentan la fe de manera afectiva para que estas experiencias se conviertan en una fuerza que impulse una vida cristiana madura, fiel y coherente.

Este documento se enmarca en un contexto más amplio de reflexión sobre la experiencia espiritual en una sociedad secularizada, especialmente entre generaciones jóvenes para quienes la fe se presenta a menudo desde una dimensión emocional. La nota invita a redescubrir la riqueza de la tradición católica y a integrar las diversas dimensiones de la persona humana —afectiva, intelectual y volitiva— en el camino de la fe.