«El poder carece de corazón. Sólo una cosa tiene un poder absoluto, y es el amor. Porque cuando un hombre ama, no busca el poder, y precisamente por esta razón es poderoso». «Tengo fe, pero he descubierto que la fe es un misterio. El dolor y el sufrimiento también son un misterio. La bondad y el amor son un misterio. Pero he descubierto que la bondad y el amor pueden compensar el dolor y el sufrimiento». Solamente estas frases, entresacadas de las 370 páginas que conforman este libro, bastarían para explicar y justificar, más que de sobra, que la editorial Palabra haya querido editarlo. Llanto por la tierra amada es la novela más influyente de cuantas se han escrito en Sudáfrica; hizo comprender al pueblo sudafricano que el apartheid no era simplemente una ignominia abstracta, sino, como escribió la Premio Nobel sudafricana Nadine Gordimer, «una distorsión de las relaciones humanas, del propio espíritu humano». Alan Paton (1903-1988) fue profesor y director de un reformatorio, y con esta novela obtuvo un éxito mundial fulminante, en 1948. Desde entonces, ha sido traducida a más de veinte idiomas y es, después de la Biblia, el libro más vendido en su país. La belleza de la tierra sudafricana llena todas sus páginas y es un relato que llega directamente al corazón y que inspira una fe renovada en la dignidad del hombre; un auténtico clásico, intemporal y universal, apasionadamente africano que, con un lenguaje directísimo, terso, límpido e interpelador, describe la telúrica violencia y la telúrica ternura, la inmensa injusticia y el inmenso amor de África, donde «algunas veces parece que Dios ya no está en el mundo».
Alan Paton
Palabra
Antonio Fontán, un héroe de la libertad es el título de este libro de Agustín López Kindler, catedrático de Lengua y Literatura latina y sacerdote, Vicario del Opus Dei en Suiza de 1973 a 2002. Ha sido editado por Rialp. Héroe de la libertad fue el título con el que el Instituto Nacional de la Prensa designó a Antonio Fontán, junto a otros grandes periodistas perseguidos en el siglo XX por defender la prensa libre. Fontán fue protagonista de la transición a la democracia en España, Presidente del Senado y ministro, pero antes y después y por encima de eso, fue un humanista y un maestro de humanistas. En estas 358 páginas, acompañadas de un elocuente cuadernillo fotográfico, el lector puede recorrer las vicisitudes de uno de los personajes tal vez más influyentes en el mundo de la cultura y de la política de la España del siglo XX. Gracias a su recia fe católica, Fontán entendió siempre sus tareas como un modo de servir al bien común. Fue un profesional del Sí, un hombre que se mostró siempre abierto a sacar adelante lo que hiciera falta y a no quedarse en las palabras, sino en los hechos, lo mismo cuando estaba en plenitud de energía que cuando ya le fallaban las fuerzas. Nadie que quiera conocer las claves de la Transición y estar al día verdaderamente en lo que concierne al desarrollo de la vida política en España, se arrepentirá de haber leído detenidamente estas páginas.
Agustín López Kindler
Rialp