León XIV: «Los ancianos son un don, una bendición que hay que acoger»
El Pontífice pide la participación de los ancianos en la vida parroquial y en la sociedad, y alerta ante una «visión negativa» de ellos en el mundo
«El creciente número de personas mayores es un fenómeno histórico sin precedentes que nos llama a un nuevo ejercicio de discernimiento y comprensión», ha dicho el Papa León XIV este jueves en un discurso dirigido a los participantes del Congreso Internacional sobre la Pastoral de las Personas Mayores. La cita se celebra en Roma bajo el lema Sus mayores soñarán y está organizada por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida que preside el cardenal Kevin Farrell.
El Pontífice ha subrayado que la pastoral de los ancianos debe ser «evangelizadora y misionera», recordando que en muchos lugares «las personas mayores se sienten solas y rechazadas». «Esto significará llevarles el alegre mensaje de la ternura del Señor, para superar, junto con ellas, la oscuridad de la soledad, el gran enemigo de la vida de las personas mayores. ¡Que nadie sea abandonado! ¡Que nadie se sienta inútil!», ha afirmado.

León XIV ha advertido en el congreso contra una visión negativa de la vejez, en la que se acusa a los ancianos de ocupar espacio a los jóvenes o consumir demasiados recursos sociales. Frente a estas críticas, ha defendido que «los ancianos son un don, una bendición que hay que acoger, y la prolongación de la vida es un hecho positivo; de hecho, es uno de los signos de esperanza de nuestro tiempo, en todo el mundo».
En la parroquia
El Papa ha señalado también que la fragilidad no debe ser ocultada ni motivo de vergüenza, sino entendida como parte esencial de la vida humana. «Es saludable reconocer que envejecer forma parte de la maravilla que somos», ha dicho. Ha añadido además que «esta fragilidad, si tenemos el coraje de reconocerla, de abrazarla y cuidarla, es un puente hacia el cielo».

En este sentido, ha destacado que los ancianos son testigos de humildad y dependencia de Dios: «La medida de nuestra humanidad no es lo que podemos lograr, sino nuestra capacidad de dejarnos amar y, cuando sea necesario, incluso ayudar».
Por último, el Papa ha invitado a las comunidades cristianas a implicar activamente a las personas mayores en la vida parroquial, especialmente a los llamados «jóvenes ancianos». A estos los ha animado a ser parte activa de la evangelización: «Es importante identificar un lenguaje y propuestas adecuadas para ellos, involucrándolos no como receptores pasivos, sino como participantes activos», ha dicho.
«El sucesor de Pedro puede cumplir su misión al servicio de la Iglesia y del mundo con la certeza de que vosotros vigiláis su seguridad», les ha dicho el Papa León este viernes a los miembros de la Guardia Suiza y a sus familiaresen la víspera de la gran ceremonia del juramento de los nuevos reclutas.