«Las experiencias cercanas a la muerte no contradicen nuestra fe»

«Las experiencias cercanas a la muerte no contradicen nuestra fe» 

El sacerdote Jesús Sánchez Adalid lanza una miniserie sobre las experiencias cercanas a la muerte. «La gente vuelve en un estado de amor diferente, al haber estado en contacto directo con el Amor con mayúsculas», dice

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Sánchez Adalid durante el rodaje del documental. Foto: Adalid MJC Producciones.
Sánchez Adalid durante el rodaje del documental. Foto: Adalid MJC Producciones.

Las experiencias cercanas a la muerte, también llamadas ECM, son el contenido de la miniserie Buscando la luz, una producción del sacerdote y novelista Jesús Sánchez Adalid. Se trata de tres episodios de 35 minutos cada uno, que exploran con rigor la relación del hombre con las experiencias cercanas a la muerte, «siempre desde una perspectiva rigurosa y espiritual». 

¿Por qué ha querido abordar el tema de las ECM y de la vida después de la muerte en una producción audiovisual? 

Hace años ya que, a mí, como sacerdote —y me imagino que esto le pasará a muchos curas más—, acuden feligreses que han estado al borde de la muerte para contarnos su experiencia. Nosotros respondemos con los parámetros de nuestra formación, de nuestra cultura y de nuestros prejuicios. Lamentablemente, esto se suele asociar con alucinaciones, con un brote esquizofrénico, con la falta de oxígeno… Pero llega un momento en el que los que vienen son personas de toda tu credibilidad y te dan tales datos que ya se despierta la necesidad de investigar.  

¿Cómo decidió abordarlo? 

Me puse a investigar sobre el tema, y leí los libros de los doctores Raymond Moody y Eben Alexander. Empecé a pensar que, si los médicos hablan de esto, ¿por qué no lo hacíamos nosotros los creyentes? Se trata de un terreno espiritual que hasta recoge el Símbolo de los apóstoles cuando habla de lo visible, de lo invisible y de la vida eterna. Eso me llevó a san Pablo, que en la Carta a los Corintios dice que «conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años —si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe— fue arrebatado hasta el tercer cielo».  

¿O sea que todo esto encaja con nuestra fe? 

A mí me parece que hay muchos elementos dentro de las escenas típicas de las ECM que no entran en colisión ni con nuestra fe, ni con nuestras creencias, ni con el Catecismo, ni con la teología. Hay investigaciones ya en el mundo católico sobre este tema, aunque no se les ha prestado atención ninguna. 

Un momento del rodaje de Buscando la luz. Foto:  Adalid MJC Producciones.
Un momento del rodaje de Buscando la luz. Foto: Adalid MJC Producciones.

Momento de tender puentes

¿Qué pasa en la Iglesia para que esto suceda? 

De algún modo, estamos contaminados del materialismo, la incredulidad y la sospecha, porque también somos hijos de Freud, y de Nietzsche y de Marx, aunque seamos creyentes. Tenemos una pereza enorme para creer que hubo personas como santa Hildegarda de Bingen o santa Teresa que tuvieron experiencias de este tipo. Creo que es momento de tender un puente de una forma honesta, humilde, sin convencer a nadie de nada, para que empecemos a tomar este asunto en consideración. 

¿Y cómo lo ha hecho?  

Acudiendo a los médicos, psicólogos y psiquiatras que están investigando sobre ello, y a los cuales les ha cambiado la vida porque muchos de ellos han pasado de ser agnósticos, o incluso ateos, a empezar a plantearse la espiritualidad y la fe. 

¿Son irreconciliables los testimonios de las personas que han experimentado experiencias cercanas a la muerte con la doctrina católica sobre lo que se suele llamar los novísimos?  

No, en absoluto. De hecho, algunas experiencias nos devuelven a elementos propios de nuestra fe, dogmas que estábamos abandonando, como por ejemplo el purgatorio o la purificación de la maldad. Es una experiencia que aparece con una claridad absoluta y muchos ya no creen en ello. La idea espiritual es la misma: que nos purificamos, que el mal tiene consecuencias…, y eso nos devuelve a la necesidad de la conversión y de la revisión de vida. 

Con Jesucristo

Hay personas que afirman haberse encontrado con seres de luz, ángeles, y algunos hasta con el mismo Jesucristo… 

Conozco personas que dicen que han estado con Jesús, que lo ha reconocido perfectamente, y que han tenido con Él una conversación profunda. Todo esto es muy delicado porque habrá gente que inmediatamente pensará que eso no puede ser, pero yo llevo ya años escuchando testimonios y tengo el alma totalmente abierta. Y también hay que hacer un discernimiento espiritual, ojo, pero esto no pone ni quita nada a lo que ha vivido la Iglesia desde su origen.  

Jesús, ¿cómo vuelve a la gente de las experiencias cercanas a la muerte, tanto creyentes como no creyentes? 

La transformación es absoluta, es una metanoia pura, un cambio de la mentalidad, una conversión. Viven en un estado de amor diferente, al haber estado en contacto directo con el Amor con mayúsculas. Y tienen comprensión, perdón, compasión…, los frutos del Espíritu de los que habla san Pablo.