La única monja ermitaña de España: «Las ovejas me han evangelizado»
María Eugenia de Jesús Lastras pastorea 38 ovejas adultas y 30 corderitos. A su juicio, «si nos quedamos en la razón nos quedamos cortos» y llama al «salto de fe»
La hermana María Eugenia de Jesús Lastras, la única monja ermitaña en España y pastora de 38 ovejas adultas y 30 corderitos, define el Santuario de Lord al que está vinculada como «un lugar único en el mundo en todos los sentidos», desde el geológico hasta el histórico. «Hay dos cosas que impresionan: el silencio que interpela y la presencia de la Virgen», ha dicho este miércoles en el marco del XLV Encuentro en torno al claustro, organizado por la Fundación DeClausura y en el que ha estado presente Alfa y Omega. Una reunión en la que la religiosa ha definido a la Virgen como «la jefa» y ha bromeado con que «las ovejas me han evangelizado»

«Toda la comunidad anterior en Lord, de seis o siete personas, está toda en el Cielo y hace poco se volvió a iniciar otra con gente nueva. Hay un poco de todo», cuenta. De hecho, la comunidad es mixta y ella se vinculó a ella en 2016, diez años después del fallecimiento del tenista Javier Sartorius, quien se retiró allí. «Llegué aquí un poco por su culpa y, cuando estaba en el carmelo, nos pedía oraciones por su salud», recuerda la religiosa.
«Ese tenía que ser mi lugar»
La hermana María Eugenia de Jesús es ermitaña diocesana dependiente de Solsona, pero eso no le ha impedido vincularse a la comunidad de Lord aunque no viva siempre en el santuario. «El silencio aquí es muy interpelador y tenerlo a la vez que los animales y poder combinar los dos me encajaba muchísimo», confiesa. Tanto que, «cuando sentí que debía pedir venir a Lord, ya sentía que esa era la voluntad de Dios y ese tenía que ser mi lugar».

Después, ha explicado cómo «la espiritualidad ermitaña empuja hacia la confianza porque no hay seguridad». A su juicio, contrasta con la vida de clausura más convencional. «En un monasterio hay una formalidad, si cumples lo que tienes que hacer ya te sientes tranquilo», ha comenzado, para matizar que, en su situación, «hay un equilibrio entre el vértigo que produce lanzarse al vacío y la confianza en Dios».
«El salto de fe es ir más allá de la razón»
Bromeando, la hermana María Eugenia de Jesús ha dicho «que el día que me vaya a morir, creo que me pondré nerviosa, como antes de un examen, diciendo: “¡Lo voy a ver!”». Y por último, ha explicado que «el corazón y la conciencia hay que educarlos». «Si nos quedamos en la razón nos quedamos cortos, el salto de fe es ir más allá de la razón. Entonces volamos, solo el corazón saborea, y ahí se manifiesta Dios».