La Santa Sede se defiende de las acusaciones de la familia Orlandi de «desviar la atención»
La Oficina de Prensa de la Santa Sede aseguró que ha entregado a la Fiscalía toda la información de la que dispone para «llegar a la verdad sobre los hechos»
Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, respondió este miércoles a las declaraciones de la familia de Emanuela Orlandi, que acusó a la Secretaría de Estado vaticana de querer desviar hacia su familia la atención por la desaparición de esta joven hace 40 años. El Vaticano, aseguró, ha entregado a la Fiscalía toda la información de la que dispone para «llegar a la verdad sobre los hechos», tal y como ha hecho siempre.
Recientemente, medios de comunicación italianos revelaron que Natalina Orlandi, hermana de Emanuela, sufrió acoso por parte de un tío suyo de 50 años, cuando ella tenía 21. Insinuaban que este familiar podría haber estado implicado en la desaparición de Emanuela.
En una rueda de prensa el pasado martes en la Asociación de la Prensa Extranjera de Roma, Natalia Orlandi defendió la inocencia de su tío, ya fallecido, en lo que respecta a su hermana. «Se me insinuó y me hizo regalos, pero cuando vio que no tenía ninguna posibilidad conmigo paró inmediatamente», aseguró. Además, ella y su hermano Pietro aseguraron que estaba de vacaciones cuando Emanuela desapareció.
«No se violó el secreto de confesión»
«Alguien dentro del Vaticano está haciendo todo lo posible por desviar la atención hacia fuera», denunció Pietro. Recurriendo, además, a violar el secreto de confesión de Natalia, pues solo su marido y su confesor tenían esta información. Supuestamente, el incidente apareció registrado en algunas cartas entre el sacerdote y Agostino Casaroli, entonces secretario de Estado. «Si en la Secretaría de Estado tenían este papel y se lo han comunicado a la Fiscalía de Roma, ya hay un error de base porque se ha violado el secreto de confesión».
En un comunicado, Bruni reiteró «el deseo de la Santa Sede de hacer llegar la verdad sobre estos hechos y de que todas las hipótesis se investiguen». «Precisamente con este espíritu, el pasado 19 de abril los magistrados vaticanos entregaron de modo reservado a Italia, cubierta por el secreto de sumario, la documentación disponible relativa al caso, incluida la recogida en los meses precedentes durante la actividad de investigación», añadió. Por último, afirmó que «respecto a las noticias que implican a un pariente de Emanuela, la correspondencia insiste expresamente en que no se violó el secreto de confesión».
Emanuela Orlandi, ciudadana vaticana, desapareció en extrañas circunstancias el 22 de junio de 1983, a la edad de 15 años. Este año el promotor de Justicia vaticano, Alessandro Diddi, decidió reabrir la investigación. El 22 de junio, al cumplirse los 40 años de la desaparición de la joven, la justicia vaticana entregó a la Fiscalía de Roma toda la documentación que había recogido en los últimos meses.