La otra distancia social

Título: El gran Gatsby
Autor: Francis Scott Fitzgerald
Editorial: Debolsillo

Maica Rivera

Título: El gran Gatsby
Autor: Francis Scott Fitzgerald
Editorial: Debolsillo

El próximo mes de junio retrocederemos hasta otro verano y otros años 20, los del siglo pasado, aquellos happy twenties de entreguerras en los que todo parecía posible según el sueño americano. Porque viene de camino la nueva edición de El gran Gatsby, la obra más famosa de Francis Scott Fitzgerald. El autor estadounidense, magno representante de la Generación Perdida, la publicó en 1925 y, para muchos, constituye la gran novela americana del siglo XX. Está protagonizada por Jay Gatsby, hombre de fortuna que reina en West Egg de Long Island desde una fastuosa mansión donde celebra fiestas espectaculares cada fin de semana, que incluyen orquesta completa hasta el amanecer. Entre cócteles, charlas bulliciosas y risas despreocupadas a ritmo de jazz, los corrillos de tan populares reuniones, formados por personas que ni siquiera saben entre ellas sus nombres, se hacen eco del rumor de que Gatsby, excombatiente de la Primera Guerra Mundial con el Ejército americano, pudo haber sido espía alemán e incluso un asesino. La mayor parte de esta elegante pero frívola concurrencia acude sin invitación a los jardines del enigmático anfitrión, cuyas vistas se orientan hacia una casa al otro lado de la bahía, la del no menos acaudalado matrimonio Buchanan, compuesto por el mujeriego Tom y su esposa, la hermosa y triste Daisy. Ninguno de los asistentes a los fastos puede ni siquiera intuir que ella es la razón del emplazamiento de los dominios de Gatsby, que desea tenerla cerca, y mucho menos sospechar que el motivo de las ostentosas celebraciones no es otro que atraer a la señora Buchanan. Lo cierto es que Gatsby no parece capaz de disfrutar de los bailes ni de ninguna de sus magníficas posesiones, porque no tiene lo único que quiere con toda su alma: el amor de Daisy, a quien conoció siendo un pobre oficial y ella una debutante. Él marchó a la guerra y a hacer carrera; y ella, imbuida de su artificioso mundo saturado de orquídeas y alegre fanfarronería, tuvo que elegir entre el corazón y el dinero, y escogió lo segundo: dejó de esperarle y, aun amándole, contrajo matrimonio con Tom Buchanan de Chicago, con más pompa de lo que Louisville había conocido hasta entonces.

En un contexto de foxtrot, relajación moral, especulación financiera, corrupción y contrabando de alcohol, la historia nos llega a través de las impresiones del joven Nick Carraway, recién venido del Medio Oeste, que se convertirá en el más íntimo amigo de Gatsby, el único de verdad, y nos dará crónica de la gloria y caída del misterioso millonario, nuevo rico empeñado en la reconquista de su amada de juventud. Romántico, idealista, quijotesco y desarraigado, Gatsby será, sin embargo, un héroe trágico, incapaz de acortar las distancias que le impusieron la riqueza y la clase social.

Las descripciones de la novela son hipnóticas, alcanzan un tono crepuscular de plasticidad magistral. Hay una atmósfera decadente que lo envuelve y lo arrastra todo, dramáticamente, y lo más tremendo es cómo el autor transmite, transido de soledad, la fragilidad de un mundo resplandeciente pero construido solo de apariencias.

Maica Rivera