La moda de las bodas en iglesias inundadas en Filipinas se hace viral
El monzón ha dejado este año 32 muertos y a ocho millones de afectados en Filipinas. Pero parejas como Leian y Gilbert no han dejado que esto les hiciera renunciar a su matrimonio
Ha sido una temporada del monzón peculiar en Filipinas. Cuando los organismos competentes declararon su inicio, en vez de una temporada de lluvias intensas pero repartidas más o menos homogéneamente a lo largo del verano durante los dos primeros meses las precipitaciones fueron bastante menores en comparación a otros años debido a la sequedad producida por el fenómeno de El Niño.
El problema llegó cuando el agua y las tormentas llegaron de forma hiperconentrada en agosto. Las consecuentes riadas (como en otros lugares de Asia) dejaron a 30 de agosto un saldo de 32 muertos, ocho millones de personas afectadas y daños por valor de 116 millones de euros.
El impacto se ha visto ampliado por el obstáculo que ha supuesto para las labores de prevención los escándalos de corrupción en infraestructuras y proyectos de control de inundaciones descubiertos hace un año.
Darse el «sí» con el agua por la cadera
Y sin embargo, en medio del desastre, han dado la vuelta al mundo las imágenes de algunas parejas que no quisieron permitir que la subida de las aguas estropeara uno de los días más importantes de su vida. Es el caso de Leian Lieza Galang y Gilbert Chico, que decidieron no posponer su matrimonio a pesar de que en su parroquia, San Juan Bautista, el agua les llegaba a la cintura.
Leian Lieza Galang and Gilbert Chico tied the knot at Saint John the Baptist Church in Hagonoy, Philippines, despite hip-deep floodwaters after a month of heavy rains. She walked down the aisle in a white gown, bouquet in hand, to say “I do.” – AFP Photos pic.twitter.com/nOzcW6APh4
— Deccan Chronicle (@DeccanChronicle) September 2, 2026
«No nos importó que toda la ropa se pusiera chorreando», confesó la novia a AFP. «La parroquia les había aconsejado que aplazaran la boda debido a la crecida de las aguas procedente de aguas arriba. Fue decisión suya seguir adelante», explicó Mikko Rey Alfonso, el fotógrafo, al citado medio. «Nosotros, los servidores de la parroquia, hicimos todo lo posible para que fuera un día especial».
No han sido los únicos, ni los primeros. Varias parejas de novios han tomado una decisión similar en años anteriores. En 2025, por ejemplo, Jade Rick Verdillo y Jamaica Aguilar contrajeron matrimonio en la iglesia de Barasoain, en Malolos, capital de la provincia de Bulacán.

15 años de bodas pasadas por agua
En 2023, también en Bulacán, Paulo y Mae Padilla tuvieron que llegar al altar vadeando agua que les llegaba a las rodillas y, dentro de la iglesia, por los tobillos. Para su sorpresa, muchos invitados decidieron hacer lo mismo para acompañarlos. «Realmente no hay nada imposible. El Señor hizo todo lo que era imposible ese día», declaró ella a los medios.

Las bodas pasadas por agua también ocurren en la capital, Manila. Ya en 2012, Ramoncito Campo y Hernelie Ruazol Campo se dieron el «sí» en una parroquia local. Como tantos otros novios que han seguido sus pasos después, no se dejaron amilanar por unas inundaciones que afectaron a toda la zona metropolitana y otras nueve provincias.