La mitad de adultos en Venezuela come menos para alimentar a sus hijos, según un estudio
Una encuesta de la ONG World Vision muestra el agravamiento de la crisis en Venezuela. Alimentos como la carne y la leche han duplicado su precio en un mes
En Venezuela, «los recursos de las familias, ya sean alimentos o dinero, se están agotando». Lo advierte Shirley Hidalgo, directora de operaciones de la ONG World Vision para Venezuela y Colombia. «La inflación persistente está agravando aún más la ya deteriorada situación nutricional de la infancia en el país», donde siete de cada diez hogares viven en la pobreza. Sus palabras resumen la gravedad de la situación, a la luz de una evaluación rápida del impacto de la crisis social en las familias.
Los problemas para acceder a los alimentos ha sido una constante en los pronunciamientos de los obispos del país. Así, por ejemplo, el 5 de enero el presidente del episcopado, Jesús González de Zárate, dijo a medios vaticanos que «seguiremos necesitando» la ayuda de la comunidad internacional en el ámbito humanitario.
La encuesta de World Vision, realizada entre el 6 y el 13 de enero por esta ONG de inspiración cristiana, desvela por ejemplo que un 34 % de los hogares indicó que al menos un miembro de la familia se acostaba sin comer. Además, el 54,8 % de los adultos afirmaron haber reducido el tamaño de sus raciones o la frecuencia de sus comidas para priorizar a niños y ancianos.

En enero, los precios de los alimentos se dispararon en Venezuela. Un kilogramo de carne de vacuno que en diciembre se vendía por unos doce dólares, ahora puede costar hasta 25. Del mismo modo, una bolsa de 900 gramos de leche en polvo se duplicó, pasando de once a 20 dólares en el mismo período.
¿Qué necesitan en Venezuela?
Estas subidas continúan y acentúan la tendencia de todo el año pasado y los anteriores. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó la inflación en Venezuela en un 548 % en 2025 y una devaluación de la moneda del 414,39 %, factores que afectan directamente al coste de la cesta básica de alimentos.

Ante esta realidad, World Vision ha hecho un «llamamiento urgente» para garantizar la financiación humanitaria en el país latinoamericano. Piden asimismo el acceso seguro a las organizaciones para reforzar la seguridad alimentaria y la protección de los niños y familias.
A más estrés, más violencia en casa
Otras prioridades, subrayan desde la entidad, deberían ser reforzar los mecanismos de protección infantil, ampliar el apoyo psicosocial a las familias y promover el bienestar emocional de la infancia. Ello se debe a que durante el periodo de evaluación han detectado incidentes de violencia doméstica en un 26 % de familias, según sus propias declaraciones.
World Vision calls on the international community to assist vulnerable families in Venezuela. The Venezuelan refugee crisis is the biggest humanitarian crisis in Latin America, and this latest escalation only heightens the risk for families.
— World Vision (@WorldVision) January 4, 2026
🔗: https://t.co/74NN6uj3UJ pic.twitter.com/5yT6MfdXFG
La entidad plantea como hipótesis que existe «una relación directa entre el clima de incertidumbre» que se vive en la nación y el aumento de las tensiones en los hogares. «Cuando los recursos emocionales de los cuidadores se agotan debido al estrés, algunos reaccionan con violencia hacia los miembros más vulnerables del hogar», enfatiza Hidalgo.
Además, el 56 % de niños informó haber experimentado angustia emocional. Esta se manifestaba en trastornos del sueño, ansiedad y desregulación alimentaria, incluida la pérdida de apetito.