La Misa por el cuidado de la creación «no tiene nada ideológico»
El nuevo formulario para la Eucaristía pretende, desde una antropología cristiana, «pedir a Dios que nos ayude a custodiar la obra de sus manos», asegura Vittorio Viola, que ha coordinado su elaboración
Desde la primera semana de este julio hay un nuevo formulario de la Misa, compuesto para suplicar a Dios que ayude a cuidar del medio ambiente. Los sacerdotes podrán utilizarlo en caso de desastres medioambientales o con motivo de la Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación, el 1 de septiembre. Al cierre de esta edición, estaba previsto que el Papa León XIV lo siguiera al celebrar el 9 de julio una Misa privada en Castel Gandolfo, en un lugar muy simbólico: el Borgo Laudato si’, que organiza iniciativas de formación ligadas a la encíclica.
Los nuevos textos para la Misa por la custodia de la creación traducen en oración a Dios los contenidos de la encíclica Laudato si’, del Papa Francisco. «No lo veo como una especie de testamento de ese Pontífice, pues honestamente me parece que el Papa León XIV, en sus discursos sobre estos temas, demuestra total continuidad y no lo considera un discurso concluido», explica el arzobispo Vittorio Viola, secretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que ha coordinado la elaboración del nuevo formulario. «No se trata de celebrar la creación, sino de pedir a Dios que nos ayude a custodiar la obra de sus manos. Por eso, la hemos incluido dentro del apartado de “Misas por diversas necesidades”, en las que la Iglesia expresa una necesidad que considera viva», explica Viola. En concreto, aparece entre las propuestas para implorar ayuda ante «necesidades civiles». Cree que «es especialmente oportuna en el contexto de la crisis ecológica que estamos viviendo».
No le gusta que se considere una «Misa ecológica»; pues, explica, se trata de textos con «contenido teológico que contemplan la acción de Dios». «Las oraciones de esta Misa no tienen nada de ideológico, como a veces puede ocurrir con este tema y por eso, si uno lee el texto con cierta serenidad de espíritu, no encontrará instancias que no sean católicas», asegura. De hecho, los textos y las lecturas bíblicas que propone este formulario reflejan «una visión antropológica cristiana, y no la simple preocupación por una situación que ya de por sí debe inquietarnos». Así, la oración colecta pide: «Padre, que en Cristo, primogénito de toda la creación, llamaste al universo a la existencia; te suplicamos que, dóciles al soplo de tu Espíritu de vida, custodiemos las obras de tus manos en la caridad». Para las lecturas, se sugiere el Evangelio de la tempestad calmada o el de «nadie puede servir a dos señores». «Hacen referencia a cambiar nuestro modo de relacionarnos con la creación y, por tanto, también nuestras actitudes», apunta Viola.
Mirada contemplativa
Lo cierto es que este formulario no es una novedad absoluta. Viola explica que «la liturgia está impregnada de referencias a la creación y nos ayuda a mirarla de otro modo». Recuerda que a Benedicto XVI le gustaba subrayar esa relación entre la Pascua y la creación y que además «en la Vigilia Pascual, el relato de la historia de la salvación comienza con el Génesis, para explicar que la Pascua es el cumplimiento de la creación, que es una obra en curso. También se recuerda que Dios ha creado el agua y se ha servido de ella para el bautismo, y así propone una mirada contemplativa que cambia la relación con ella», recuerda. «Es lo que plantea el Papa Francisco en la encíclica Laudato si: que si queremos una conversión ecológica, tenemos que cambiar la relación con las cosas creadas, cultivar esa mirada contemplativa», subraya.
«A veces, cuando se piensa en la creación se corre el peligro de verla como si se el acto creador de Dios fuera una intervención cerrada. En realidad, la creación se está realizando. Esta Misa nos recuerda que las personas están llamadas a participar custodiando la obra de las manos de Dios», concluye el secretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
- La última vez que la Santa Sede aprobó un texto similar fue el 2 de abril de 2020, en plena crisis de la COVID-19, con el formulario de la Misa en tiempo de pandemia.
- La estructura de la Misa es siempre la misma, pero en función de la fiesta o de las intenciones, varían algunas oraciones y las lecturas. Esas oraciones las debe aprobar el Vaticano.
- Puede usarse con mandato o permiso del obispo, excepto en solemnidades, domingos de los tiempos fuertes, Todos los Fieles Difuntos, el Miércoles de Ceniza y Semana Santa.
Para elaborar este formulario, su institución ha trabajado estrechamente con otros tres grandes departamentos de la Curia: el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, «pues cada oración debe ser expresión de la fe de la Iglesia»; el Dicasterio para la Unidad de los Cristianos, «por sus implicaciones ecuménicas»; y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que coordina las iniciativas ligadas a la Laudato si.
Los textos de esta Misa están compuestos con la esperanza de que esa oración tenga consecuencias en la vida práctica. Viola deja en manos de las personas que al salir de su parroquia «traduzcan esa relación de hermano con las cosas creadas que estamos llamados a vivir en actitudes cotidianas, en opciones personales e incluso políticas».