La libertad de cada creyente es la libertad de todos - Alfa y Omega

Ayuda a la Iglesia Necesitada publicó el martes el informe Libertad religiosa en el mundo 2021, en el que se recoge que la libertad religiosa se vulnera casi en un tercio de los países del mundo, en los que viven dos tercios de la población. Entre las tendencias más preocupantes sobresalen el auge de «redes yihadistas transnacionales» y el uso de internet para «reclutar, radicalizar y atacar», la represión y la violencia contra las minorías en muchos lugares, y la creciente «persecución educada», que pasa por intentar reducir el hecho religioso al ámbito privado.

Como recoge la Declaración Universal de los Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a la libertad de religión, que «incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia». El siempre oportuno informe de la fundación pontificia es un recordatorio de que esta libertad ha de ser defendida cada día. Cuando un creyente, esté donde esté, no puede vivir su fe con normalidad, debería dolernos a todos. Su libertad es la nuestra.