La leyenda de Ochi. Entrañable y atractivo homenaje al cine de aventuras de los 80 - Alfa y Omega

La leyenda de Ochi. Entrañable y atractivo homenaje al cine de aventuras de los 80

Rosa Die Alcolea
La interpretación de Helena Zengel como Yuri, en su viaje para encontrar a los ochi, es uno de los puntos fuertes del filme.
La interpretación de Helena Zengel como Yuri, en su viaje para encontrar a los ochi, es uno de los puntos fuertes del filme. Foto: A Contracorriente Films.

«La película de A24 que llevas esperando desde 1989» reza el cartel de La leyenda de Ochi, ya en salas españolas, ópera prima del director californiano Isaiah Saxon, artista visual y creador de mundos. 1989 funciona aquí como año simbólico del final de una era dorada del cine fantástico infantil y juvenil. Títulos como E. T. (Steven Spielberg, 1982), Los Goonies (Richard Donner, 1985), Dentro del laberinto (Jim Henson, 1986), La historia interminable (Wolfgang Petersen, 1984) o Willow (Ron Howard, 1988) ocuparon las pantallas, carpetas y habitaciones de miles de jóvenes de la generación X.

Buen reclamo para el público nostálgico que creció con esas películas —la cinta es, desde luego, un homenaje al Spielberg de E. T. El extraterrestre—, pero este largometraje es también una alternativa moderna, con una fotografía y una recreación visual muy atractivas. En su imaginario resuenan ecos del cine de Hayao Miyazaki (El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke, Mi vecino Totoro), así como dos temas muy presentes hoy: la conexión con la naturaleza y el vínculo emocional con el otro, encarnados aquí en los ochi, criaturas temidas y veneradas a partes iguales.

La historia nos presenta a Yuri, una joven rebelde de la remota isla de Carpathia, educada para temer a los ochi, animales nocturnos del bosque, principalmente por influencia de su padre, tras el abandono materno años atrás. El personaje paterno, interpretado por Willem Dafoe, funciona como una caricatura de ciertos estereotipos masculinos norteamericanos: una mezcla de veterano obsesionado con la batalla y cazador ermitaño incapaz de comunicarse con su hija. Además, ejerce de mentor de un grupo de chicos del lugar, un recurso que recuerda al Wes Anderson de Moonrise Kingdom y sus Khaki Scouts.

También en lo estético hay pinceladas andersonianas, tanto en la colorimetría llamativa —el abrigo amarillo de Yuri, el azul del rostro de Ochi— como en la propia estructura de cuento. El viaje comienza cuando Yuri encuentra a una cría de ochi herida y decide huir de casa para devolverla a los suyos. El reparto es otro de sus puntos fuertes. La joven actriz alemana Helena Zengel lidera el elenco, acompañada por Willem Dafoe, Emily Watson como la madre ausente y Finn Wolfhard como uno de los jóvenes aprendices.

El filme es tierno, emocionante y visualmente hermoso, pero le faltan misticismo y aliento épico para convertirse en una obra verdaderamente memorable. El ritmo es irregular y, en momentos clave, el suspense se resuelve con demasiada rapidez. La conexión entre Yuri y el ochi se establece casi de inmediato, dejando poco espacio para el misterio y la verdadera construcción del asombro. Con todo, es una magnífica opción para ver en familia y con el público más joven, ahora que el frío aprieta y la lluvia nos deja pocas opciones de disfrutar al aire libre.

La leyenda de Ochi
Dirección:

Isaiah Saxon

País:

Estados Unidos

Año:

2024

Género:

Aventuras, fantasía

Público:

+12 años

Cartel de 'La leyenda de Ochi'