La Iglesia postula los valores cristianos para la nueva Constitución de Chile - Alfa y Omega

La Iglesia postula los valores cristianos para la nueva Constitución de Chile

Tras la aplastante victoria del voto a favor de redactar una nueva Constitución, la Iglesia chilena ha pedido «unidad» para construir «un mejor país» y ha pedido a los católicos involucrarse en el proceso constituyente con su participación y oración

José Calderero de Aldecoa
Foot: AFP / Pedro Ugarte

Una mayoría aplastante de chilenos votaron a favor de reemplazar la Constitución del país, que fue aprobada en 1980 en plena dictadura de Augusto Pinochet (1971-1990), en un plebiscito histórico que convocó a los ciudadanos a las urnas este domingo 25 de octubre. Con el 87 % del escrutinio completado, el 78,2 % de los participantes votaron por el cambio de la carta magna, frente al 21,8 % que expresó con su voto el deseo de no modificarla.

El referéndum constitucional se celebró después de un acuerdo entre el Gobierno de Sebastián Piñera y prácticamente todos los partidos de la oposición para tratar de frenar las protestas surgidas en todo el país –conocidas como el «estallido social» y que en su primer aniversario dejó imágenes de gran violencia–hace un año. El desencadenante fue la subida del precio del billete de metro, pero pronto se convirtió en una reivindicación contra la desigualdad y a favor de mejoras en los servicios básicos.

Comunicado de la Iglesia chilena

Tras el resultado, la Conferencia Episcopal de Chile (CEC) ha emitido un comunicado en el que pide unidad a los distintos actores sociales y políticos y en el que insta a los católicos a involucrarse en el proceso constituyente con su participación y oración.

«Hoy es necesaria la unidad de voluntades para continuar la construcción de un mejor país, porque el proceso constituyente que se viene en adelante nos necesita a todos con lo mejor de cada uno y cada una», señala la Iglesia chilena.

En este sentido, «el rol de la ciudadanía será fundamental», asegura la CEC, y le pide que pide continuar en «el camino del diálogo, de escucha de ideas, propuestas y valores» de cara a la nueva votación que se realizará en abril de 2021 para elegir a quienes habrán de redactar la nueva Constitución.

Asimismo, la Iglesia chilena llama a los políticos a «generar los acuerdos» necesarios para que el proceso que se abre tras la votación de este domingo «sea verdaderamente representativo de la pluralidad de Chile».

Petición a los católicos

La Conferencia Episcopal de Chile se ha dirigido en último lugar a los católicos, a los que ha invitado a «interesarse, preocuparse y tener una activa participación en los procesos que se aproximan».

Es necesario «promover en la nueva carta fundamental los valores cristianos esenciales sobre los que se ha cimentado la vida de nuestra nación». A los fieles también les ha pedido acompañar la actualidad «con la oración en comunidad para que este itinerario se conduzca en paz, respeto y diálogo», ha concluido la CEC.

Academia de Líderes Católicos

Una de las primeras organizaciones en responder a esa llamada a la participación de la Iglesia chilena ha sido la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos, cuya sede se encuentra precisamente en Chile pero que cuenta con delegaciones en diversos países de la región.

En una rápida reflexión de su director general, cuando todavía no se ha completado el 100 % del escrutinio y realizada en clave iberoamericana, José Antonio Rosas asegura que en la región «hay un sentimiento generalizado de hastío, rechazo, condena y abuso del sistema político, económico y social».

Ante estos sentimientos, y ante «los procesos de transformación y cambio social que se vienen», los cristianos «tenemos la disyuntiva de ser los últimos del ayer o los primeros del mañana; de ser secuestrados por el miedo de la incertidumbre o ser animados por la esperanza de que en todo tiempo es posible abrir nuevos caminos, sin renunciar a nuestros valores».

En este sentido, Rosas asegura que «nuestra fe nos convoca a repetir el ejemplo del buen samaritano» y ha pedido «que el testimonio de cristianos que se atrevieron a no atrincherarse sino a ser protagonistas de los cambios» como Robert Schuman, Giorgio La Pira o Konrad Adenauer «nos movilice y anime en los nuevos tiempos de reconstrucción y regeneración que se vienen».