La fe de la madre de los niños muertos en Indonesia: «Sé que ellos ya están en el cielo»
«Creo en Dios», ha comentado en Instagram Andrea Ortuño, que también perdió a su marido: «Estoy locamente enamorada de mi marido. Elegimos ser felices y mejores juntos y lo habíamos conseguido»
El pasado viernes 9 de enero Indonesia puso punto y final a la búsqueda de Quique, el niño valenciano de 10 años que está desaparecido después de que el barco en el que viajaba con parte de su familia para visitar el Parque Nacional de Komodo naufragara.
En el accidente fallecieron Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; un hijo de este (Mateo); y una hija (Lía, de 12 años) de su esposa, Andrea Ortuño, quien fue rescatada tras el accidente junto a otra de sus hijas, de 7 años.
Tras el cierre del operativo, la madre de Quique se ha querido pronunciar a través de Instagram. Una publicación que escribe «con el corazón roto a pedazos… pero con el alma llena del amor que estamos recibiendo», asegura Ortuño. El texto no se centra en reivindicar a las autoridades locales que sigan buscando al pequeño —cosa que ha solicitado oficialmente por otras vías—, sino en compartir su fe y el profundo amor por su familia.

«Creo en Dios»
«Os confieso que creo en Dios, y me da calma, mucha calma. Sé que ellos ya están en el cielo». Una aparente lejanía que no es tal: «Sé que ellos están aquí a mi lado». Por eso, «les hablaré en presente porque ellos serán mi guía». Según Andrea Ortuño, «ahora toca seguir por la mitad del equipo y honrarles el resto de mi vida».
En la publicación, la mujer también aprovecha para dar gracias «de vivir lo que he vivido con mis cuatro ángeles». Asimismo, se muestra «afortunada de vivir un amor real». Y añade: «Estoy locamente enamorada de mi marido. Elegimos ser felices y mejores juntos y lo habíamos conseguido».
Por último, Ortuño reconoce que con sus hijos «he sentido la pureza del amor incondicional y nunca los olvidaré».

Acompañamiento a la familia en Indonesia
La familia ha estado acompañada por la oración de la comunidad creyente de Labuan Bajo. Más de 1.000 personas —católicos y musulmanes, pues Indonesia es un país de mayoría musulmana— acudieron al puerto local para participar en una vigilia a la que se unió la familia de los españoles afectados por el accidente.
El convocante, el padre Hermen Sanusi, también ofreció la Eucaristía dominical en la parroquia de Stella Maris «por el alma de los difuntos». «Rezamos para que sean encontrados», explicaba el sacerdote católico a la agencia EFE.