La Conferencia Episcopal manda a los políticos el discurso que el Papa pronunció en el Congreso
Según el presidente de la CEE, el texto ha pasado a la historia por «la altura moral» de las propuestas del Papa y por «la acogida dispensada por sus señorías, expresada en un prolongado y sincero aplauso que trascendió las legítimas diferencias políticas para reconocer la relevancia de una palabra pronunciada al servicio de todos»
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello ha enviado a los diputados y senadores de España una edición del discurso del Papa León XIV en el encuentro con los miembros de las Cortes Generales, preparado por la Biblioteca de Autores Cristianos.
La edición, que se ha enviado este lunes 22 de enero, fiesta de santo Tomás Moro —patrono de los gobernantes y los políticos—, se ha remitido también a las altas instituciones del Estado, presidentes de las Comunidades autónomas, directores de medios de comunicación y alcaldes de las ciudades visitadas por el Papa León en su reciente visita a España.
El texto cuenta con un epílogo del mismo Argüello en el que el arzobispo destaca la historicidad de lo ocurrido en el Congreso el pasado lunes 8 de junio. Según el también arzobispo de Valladolid, el documento «será referencia a partir de ahora» por varias razones. En primer lugar, por «el hecho mismo de que el sucesor de Pedro tomara la palabra en la sede de la soberanía popular», también por el contenido de su mensaje, del que el presidente destaca «la profundidad de sus reflexiones y la altura moral de sus propuestas». Por último, el discurso pasará a la historia por «la acogida dispensada por sus señorías, expresada en un prolongado y sincero aplauso que trascendió las legítimas diferencias políticas para reconocer la relevancia de una palabra pronunciada al servicio de todos».
Se trata, por tanto, de un capítulo más en la historia de España, que según Argüello, «está íntimamente entrelazada con la historia del cristianismo». Sin embargo, el discurso del Pontífice «no ha sido una mirada nostálgica al pasado», sino «una invitación a descubrir, en nuestra mejor tradición, las energías espirituales y humanas necesarias para afrontar los desafíos del presente».
Llamada al diálogo
En el epílogo, el presidente de la CEE ha enmarcado el discurso del Papa en el Congreso como una «expresión elocuente de esta voluntad de diálogo respetuoso y constructivo» que ha caracterizado la historia de la Iglesia. No se trata de «sustituir a las instituciones democráticas ni invadir competencias que no le corresponden». Más bien, «desea ofrecer la aportación de una sabiduría humana y espiritual acumulada durante siglos al servicio de la dignidad de ttda personas, de la convivencia social y de la búsqueda del bien común».
En este sentido, las palabras del Santo Padre se configuran como una receta frente a la polarización, la desconfianza y la fragmentación. «El discurso de León XIV nos recuerda que el diálogo no es una estrategia coyuntural, sino una exigencia permanente de toda sociedad verdaderamente democrática».
Construir el futuro
Por último, el arzobispo ha puesto de ejemplo a santo Tomás Moro y ha invitado a encarar el futuro, que «no se construye levantando muros, sino tendiendo puentes; no alimentando enfrentamientos, sino buscando espacios de encuentro; no defendiendo intereses particulares como absolutos, sino promoviendo el bien común como horizonte compartido».
Y ha concluido con el deseo de que «las palabras pronunciadas por León XIV en las Cortes Generales sigan inspirando caminos de entendimiento, de concordia y de esperanza para España y para Europa».