La cobertura de la enfermedad de Francisco remedió que el Vaticano «optara muchas veces por el silencio» - Alfa y Omega enfermedad de Francisco

La cobertura de la enfermedad de Francisco remedió que el Vaticano «optara muchas veces por el silencio»

Según la investigadora Laura Martínez Otón, que el deterioro del Papa Francisco se transmitiera «prácticamente en tiempo real» desinfló a los desinformadores

Rodrigo Moreno Quicios
La imagen del Papa Francisco rezando en el Hospital Gemelli de Roma fue muy esperada. Foto: Oficina de Prensa de la Santa Sede

«El Papa Francisco siempre se caracterizó por dar una información transparente, nos animaba a luchar contra las fake news y eran maravillosos todos sus mensajes por la Jornada Mundial de las Comunicaciones porque nos daban una hoja de ruta para seguir», explica en conversación con Alfa y Omega Laura Martínez Otón. Forma parte del grupo de investigación INNOMEDIA de la Universidad Nebrija y, junto a David del Pino Díaz, acaba de publicar El Vaticano en la era postmediática: gestión comunicativa durante la crisis de salud del Papa Francisco. Es un estudio sobre cómo cubrió la Oficina de Prensa de la Santa Sede los 38 días de hospitalización y la enfermedad de Francisco antes de su fallecimiento.

Según cuenta Martínez Otón, en su investigación «identificamos los mensajes que se emitían por los canales oficiales del Vaticano». En aquel momento en que todo el mundo estaba pendiente de la salud del Papa Francsico, «funcionaban muy bien», a diferencia de «ahora, que están un poco más paralizados».

Francisco no ocultó su enfermedad. En su última audiencia general —y en otras muchas anteriores— le ayudaron con su silla de ruedas. Foto: CNS / Lola Gómez

Igualmente, subraya por encima de los demás la labor de una periodista que, sin pertenecer a los órganos de comunicación de la Santa Sede, conocía bien su funcionamiento y transmitía a toda velocidad la información a su alcance. Se trata de «Eva Fernández, de la Cadena COPE, que compartía en X de forma metódica el día a día». Naturalmente, «lo que hacía era su trabajo», pero, a juicio de la investigadora, «esa manera que tiene de trabajar la puso en valor en una red social como el antiguo Twitter».

Partes, ruedas, fotos y audios

La cobertura vaticana constó principalmente en «los partes médicos que después Eva publicaba y que la Oficina de Prensa compartía antes por mensaje de Telegram a los vaticanistas acreditados». Pero hay otros tres elementos importantes: «las fotos, las ruedas de prensa en momentos importantes de aquella evolución y el audio que se compartió en el que el Papa agradecía a los fieles durante uno de los rezos del Rosario».

Los fieles rezaban el rosario por el Papa en la Plaza de San Pedro. Foto: CNS / Pablo Esparza

No obstante, en este último archivo de sonido «era patente que estaba muy enfermo», por lo que mucha gente pidió «otra prueba de vida que fuera una imagen». «Hoy no podemos vivir sin imágenes», diagnostica Laura Martínez Otón. Por lo que la imagen posterior del Papa rezando en la capilla del Hospital Gemelli de Roma fue muy esperada.

Vacuna contra buleros

Según la investigadora, la cobertura de esta última hospitalización del Papa Francisco supuso un gran paso adelante, pues «la Iglesia siempre ha tenido un grave problema de comunicación porque ha optado muchas veces por el silencio» y, en esta ocasión, «fuimos informados prácticamente en tiempo real». Algo que acabó con el combustible de los desinformadores pues, «aunque no puedes evitar que otros informen de manera torticera, sí que puedas dar visibilidad a la versión oficial».