Hong Kong condena a cinco opositores católicos o cercanos a la Iglesia

Hong Kong condena a cuatro opositores católicos

Martin Lee, «padre de la democracia» en la antigua colonia británica, y otras cuatro personas cercanas a la Iglesia fueron declarados culpables de organizar algunas de las manifestaciones masivas en 2019

Redacción
Hong Kong
Martin Lee. Foto: Reuters / Tyrone Siu

De los nueve líderes prodemocracia que el viernes fueron condenados a penas de prisión en Hong Kong por su implicación en las protestas masivas de 2019, cinco son católicos o cercanos al catolicismo. El dato resulta significativo por el contraste con una sociedad en la que solo el 5 % de las personas pertenece a esta confesión. Lo ha puesto de relieve Gianni Criveller, sacerdote del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras (PIME), en un artículo publicado en la revista Mondo e missione, perteneciente a esta entidad, y en la agencia católica especializada en Asia UCA News. En el texto, asegura que el 16 de abril fue «uno de los días más tristes» para la antigua colonia británica.

Quizá el más destacado de los opositores condenados es el abogado y exparlamentario Martin Lee. Con 82 años, afirma Criveller, se le considera «el padre de la democracia en Hong Kong» al haber fundado el Partido Democrático y ser uno de los autores de la Ley Fundamental de la ciudad. 

Pero al mismo tiempo es un devoto feligrés de la parroquia de San José, donde va a Misa cada día y es lector. Además, durante décadas «ha sido uno de los asesores más apreciados de la diócesis», al que se invitaba con frecuencia a dar cursos y conferencias. Su sentencia ha sido permutada por prisión condicional, por lo que solo entrará en prisión si reincide. 

Citando a santo Tomás Moro

También el opositor más joven del grupo, el parlamentario y sindicalista Lee Cheuk-yan, tiene vinculación con la Iglesia. A pesar de ser anglicano, «va a una parroquia con su mujer y su hija, católicas». Elizabeth Tang, su esposa, es la secretaria general de la Federación Internacional de Trabajadoras Domésticas. «Sus vidas están totalmente dedicadas a la justicia social, movidos por su fe cristiana». Ha sido sentenciado a un año de prisión, «mientras espera el resultado de otros dos juicios». 

Margaret Ng, de 73 años, también es católica. El viernes, antes de escuchar la sentencia que la condenaba a doce meses de prisión condicional, compartió cómo «he envejecido sirviendo al imperio de la ley». Luego, parafraseando las últimas palabras de santo Tomás Moro, el patrono de los políticos, afirmó que «sigo siendo una buena servidora de la ley, pero primero del pueblo. Porque la ley debe servir al pueblo, no el pueblo a la ley». 

Entre los condenados se encuentra asimismo el empresario Jimmy Lai, de 72 años, fundador del Apple Daily, el periódico más popular de la ciudad. Ya lleva un tiempo encarcelado, y ahora se han sumado a las condenas previas una sentencia de 14 meses. «Se bautizó de adulto gracias al cardenal Joseph Zen», explica el misionero del PIME. La última católica condenada es la parlamentaria Cyd Ho, de 66 años, y que también se bautizó en su juventud. «Se trata de hombres y mujeres castigados por su compromiso cívico» y, en estos casos, «por poner en práctica su fe en la vida profesional y política». 

1,7 millones de manifestantes

El pasado 1 de abril, los activistas fueron declarados culpables de organizar y participar en una protesta que tuvo lugar el 18 de agosto de 2019. La Policía solo había autorizado una concentración en el céntrico Victoria Park ese día, pero los convocantes decidieron proceder con su plan original. La manifestación desembocó en una marcha que, según los organizadores, congregó a 1,7 millones de personas. 

Los abogados defensores aseguraron durante el juicio que sus clientes pretendían evitar aglomeraciones. «En realidad contuvieron y moderaron esta importante manifestación popular», escribe Criveller, e hicieron todo lo posible para que se mantuviera la calma. Estas manifestaciones se enmarcaron en la oleada de protestas antigubernamentales que tuvieron lugar en Hong Kong durante la segunda mitad de 2019. El levantamiento se produjo por una polémica propuesta de ley de extradición que, según varios sectores críticos con el Gobierno, habría abierto la puerta a que residentes de Hong Kong pudieran ser extraditados a la China continental para ser juzgados allí. También la semana pasada, dos días antes de la lectura de la sentencia, China aprobó una reforma electoral que impedirá que la oposición pueda ocupar posiciones de poder en la antigua colonia. 

La Unión Europea consideró el viernes que la condena «pone en tela de juicio la voluntad de China de respetar sus compromisos internacionales» y puede afectar «las relaciones entre la UE y China». La portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior, Nabila Massrali, subrayó que «el encarcelamiento prolongado de algunas de las personas por actos no violentos en el ejercicio de derechos cívicos protegidos es una señal más de la continua disminución del espacio democrático y la erosión de las libertades fundamentales en Hong Kong».